Este martes hemos conocido la verdad sobre una historia que en su día trajo bastante cola. Parece que cinco años después, Blake Griffin ha querido desquitarse de todas las burlas que recibió a raíz de su participación en el concurso de mates del All-Star Weekend de 2011, cuando todavía era un novato., y ha contado toda la verdad sobre aquel mate que realizó saltando sobre un coche, que a la postre le proclamaría campeón del evento.
Griffin ha querido sincerarse en el podcast de opinión de Barstool Sports, afirmando que pudo haber sido un mate increíble si la NBA le hubiera permitido hacer las cosas a su manera. Al parecer, el jugador de los Clippers que entonces contaba con 22 años, tenía la intención inicial de saltar sobre un descapotable deportivo en el que estuviera sentado alguno de sus compañeros, pero la NBA decidió el modelo de coche y el proceder del salto, que tendría que ser a la altura del capó, lo que reduce la dificultado de la ejecución y por ende la espectacularidad de la acción.
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"Yo quería un descapotable convertible. Mi idea era que algunos de mis compañeros activasen desde dentro el mecanismo que esconde la capota, y después realizar el salto. Pero la NBA me obligó a saltar sobre un KIA Optima. Ellos querían promocionar ese coche"
Cinco años después sabemos que Griffin todavía tenía la espina clavada por la cantidad de comentarios y críticas que recibió por no haber saltado el coche a la altura de los asientos, pero la NBA quería promocionar el KIA Optima y era una oportunidad única. Tampoco podían arriesgarse a que Griffin no llegase a saltarlo y acabase por los suelos, ya que aquello comprometería la imagen de uno de los patrocinadores que más invierte en la NBA, por lo que la liga decidió organizar un mate sin riesgo que sirviera de anuncio para el vehículo.
Como observamos entonces, KIA vendió bastante bien aquel mate y a la NBA le salió la jugada perfecta. Pero no contaban con que Griffin seguiría acordándose de las críticas que recibió entonces más de cinco años después.