Jamal Murray, un jugador con mucha facilidad para anotar

Pese a ser freshman, ha sido uno de los líderes de la Universidad de Kentucky, y algunas de las previsiones le sitúan como número tres del próximo Draft.

Continuamos con el repaso de los mejores jugadores que estarán presentes en el Draft de la NBA 2016. Las dos primeras posiciones parecen claras para Ben Simmons y Brandon Ingram, pero a partir de ahí ya no hay nada seguro. Hoy, nos toca conocer a Jamal Murray, uno de los principales candidatos a ocupar ese tercer puesto del próximo Draft.

Este escolta canadiense llegó a la Universidad de Kentucky como uno de los mejores prospectos de High School. Y pese a tener 18 años durante casi toda la temporada NCAA, su rendimiento no ha decepcionado para nada. Ha sido el máximo anotador de los Wildcats con 20 puntos por partido, a los que ha añadido 5,2 rebotes y 2,2 asistencias. Eso sí, su temporada terminó con mal sabor de boca, ya que fueron eliminados en la segunda ronda del March Madness por Indiana, en un partido en el que Murray terminó con 16 puntos, pero con un flojo 1 de 9 en triples.

La primera conclusión clara que podemos sacar con los números de Jamal Murray, es que estamos ante un jugador que su gran arma es la de ser un anotador. Promediar 20 puntos en la NCAA no es sencillo y hacerlo en una universidad de élite como Kentucky es más difícil. Y como hemos dicho antes, todo esto lo ha hecho siendo uno de los jugadores más jóvenes de todo el baloncesto universitario.

Es capaz de anotar de muchas maneras, tanto en penetración, como con tiros en suspensión desde media y larga distancia. Pero su principal vía anotadora viene del tiro exterior. Es de esos jugadores que tira triples en cuanto tiene la más mínima oportunidad. Esta temporada ha lanzado 7,7 por partido, anotando 3,1, es decir, un 40,8% de acierto. Por tanto, se le podría considerar un "tirador metedor".

Su posición natural es la de escolta, pero por físico (1,96 metros y 93 kilos) está en el límite de moverse también en la posición de base. Y esa indefinición de posición le podría perjudicar de cara al Draft. Además, este año apenas ha jugado en el puesto de 1, y no ha demostrado tener un gran manejo de balón, ni de llevar el ritmo del juego, ni de ser un gran pasador. Esas son facetas que va a tener que mejorar, ya que este año se ha ido hasta los 2,3 balones perdidos por partido.

También es un jugador que está acostumbrado a acaparar un gran número de tiros por partido. Es previsible que en sus primeros pasos en la NBA no vaya a disponer de esas licencias, por lo que es una incógnita saber como va a acostumbrarse a esa situación.

En cuanto a su defensa, hay que decir que posee buenos movimientos y tiene los conceptos necesarios para ser un buen defensor. Eso sí, en muchas ocasiones se precipita a la hora de ir a buscar el robo, lo que crea desajustes en la defensa del equipo. Pero si es capaz de aprender a saber cuando hay que arriesgar, no debería tener problemas en ese sentido.

Por lo tanto, con Jamal Murray estamos ante un jugador que tiene condiciones de sobra para hacer una gran carrera en la NBA, pero que va a tener que trabajar muchos aspectos de su juego, especialmente los mentales, ya que en momentos de máxima tensión y presión, tiende a desaperecer.

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