Esta mañana se ha conocido la triste noticia de la muerte de Sean Rooks a los 46 años de edad. El ex jugador y entrenador asistente de la NBA falleció anoche de un ataque al corazón mientras estaba cenando en un restaurante de Filadelfia, donde había sido técnico asistente las dos últimas temporadas. La repentina muerte de Rooks ha causado un gran impacto en el mundo de la NBA.
Pues según ha desvelado Adrian Wojnarowski, Sean Rooks se había entrevistado con los New York Knicks escasas horas antes de su muerte, para ocupar un puesto de entrenador asistente. Tras la reunión con Jeff Hornacek, Steve Mills y Phil Jackson, Rooks regresó a Filadelfia en tren y se fue a cenar al restaurante donde se produjo el trágico desenlace.
Además de la proposición de los New York Knicks, Rooks también tenía sobre la mesa una propuesta para ser entrenador principal del nuevo equipo de Charlotte Hornets en la Liga de Desarrollo.