Los Toronto Raptors tienen por delante el verano más importante de su historia, teniendo que afrontar la toma de grandes decisiones que o acercarán más al anillo a los canadienses o los volverán menos competitivos. La renovación de DeMar DeRozan no parece una decisión de riesgo, pero sí la de Bismack Biyombo, el pívot secundario que se salió en Playoffs con la ausencia de Jonas Valanciunas y quien según los analistas podría recibir ofertas que rondarían los 16 millones de dólares por temporada.
Incluso con el techo de gasto en 94 millones de dólares, los Raptors tendrán que hacer algunos movimientos para adecuar ese límite salarial a la plantilla, en la que sin contar a DeRozan o Biyombo, que lo superarán, ya hay 4 contratos por encima de los 10 millones de dólares. Los nuevos contratos de Jonas Valanciunas (14,3 millones) y Terrence Ross (10 millones) entran en vigor la próxima temporada, y se prevé que DeMar DeRozan firme una extensión que puede rondar los 25 millones al año. Además, Kyle Lowry (12 millones) y DeMarre Carroll (14,5 millones) también mantienen sus fichas bastante altas.
La intención de Biyombo es seguir en Toronto, pero en calidad de agente libre puede reunirse con el equipo que quiera y presionar así a los Raptors, que podrían igualar cualquier oferta por el pívot en las siguientes 48 horas a la firma. A esto hay que añadirle que los Raptors no poseen los derechos Bird del jugador, por lo que no podrán sobrepasar el límite salarial para poder renovarlo.
La idea de que en Toronto se porduzca un traspaso en el que entre Terrence Ross o DeMarre Carroll toma bastante sentido, aunque todavía queda por ver lo que tarda Biyombo en aceptar una oferta como agente libre.