Después de pasar el peor año a nivel individual desde que llegase a la NBA, Blake Griffin ha querido pedir perdón a todos los aficionados que se hayan decepcionado por su lamentable agresión a un empleado del equipo durante el pasado mes de enero, la misma que le provocó una fractura en su mano derecha que le obligó a perderse bastantes partidos y le valió una sanción de cuatro partidos sin jugar y sin cobrar.
En una carta que ha hecho pública en la web de The Players Tribune, la estrella de Los Angeles Clippers ha pedido perdón por su error, en el que asegura que piensa todos los días desde que sucedió.
"Lo siento de verdad. Lo que ocurrió en Toronto fue culpa mía al 100%. La cagué.
No hay un día que pase que yo no piense en ello. Y no es un cliché, hablo en serio. Pienso todos los días en ello.
Siento que he defraudado a los aficionados que han estado con nosotros desde el principio"
El ala-pívot de 27 años tan solo pudo jugar 35 partidos la pasada temporada, en la que arrastró una lesión de cuádriceps de la que acabó recayendo en Playoffs y su equipo, ya aquejado de la fractura de mano de Chris Paul, no pudo superar la primera ronda de los Playoffs ante los Portland Trail Blazers.
A pesar de los numerosos rumores de traspaso en los que ha estado involucrado en los últimos meses, Doc Rivers ha insistido en que Griffin seguirá jugando en los Clippers, aunque su contrato acaba al finalizar la próxima temporada.