Si este verano el pez gordo en el mercado de agentes libres ha sido Kevin Durant, en el de 2017 va a ser Stephen Curry. Y al igual que ha sucedido en éste, todo hace indicar que el que va a acabar llevándose el gato al agua van a ser los Golden State Warriors, ya que el actual MVP tiene en sus planes seguir jugando con la franquicia de Oakland.
Al estar en su último año de contrato, Stephen Curry tendrá la potestad de decidir su futuro. La primera consecuencia segura de ser agente libre será la de firmar por un salario acorde a su status de gran estrella, algo que no tiene ahora mismo. La otra podría ser la de dejar Golden State Warriors y firmar por cualquier otra franquicia (ofertas no le van a faltar), pero esta segunda parece bastante más improbable.
"Quiero volver a estar aquí después del próximo verano. Me gusta jugar aquí, y eso lo es todo para mí", ha dicho Stephen Curry a la prensa cuando le han preguntado por sus intenciones. Una respuesta muy clara y concisa, y que parece despejar bastantes dudas.
Eso sí, lo que es seguro es que pese a su deseo de seguir formando parte de los Warriors, no lo va a hacer a cualquier precio. Las exigencias mínimas de Stephen Curry estarán en torno a un contrato de 30 millones de dólares por temporada, por lo que si Golden State Warriors quiere seguir contando con el MVP de las dos últimas temporadas, tendrá que hacer ingeniería financiera, e incluso podría tener que deshacerse de uno o dos jugadores importantes.
Pero eso ya lo veremos el próximo verano...de momento los aficionados de Golden State Warriors pueden estar tranquilos por que Curry quiere seguir jugando ahí.