No es muy normal que los dos equipos favoritos para ser campeones este año, los mismos que se han disputado y repartido los últimos dos anillos en las Finales de 2015 y 2016, pierdan sus respectivos partidos el mismo día con el agravante de que ambos han jugado en su pabellón. Pero ha sucedido.
Cleveland Cavaliers y Golden State Warriors han sumado una derrota más a su balance, contra Los Angeles Clippers y Houston Rockets respectivamente, por lo que los californianos ya acumulan tres derrotas, por cuatro de los de Ohio.
Cavaliers 94 Clippers 113
Kyrie Irving fue el único jugador destacado de los Cavs, que recibieron a unos Clippers que venían a despejar las dudas de los últimos tres encuentros, saldados todos con sendas derrotas. El base de los Cavaliers lideró a su equipo con 29 puntos. LeBron James y Kevin Love anotaron 16 puntos cada uno, aunque mientras el segundo tuvo unos buenos porcentajes de acierto con su lanzamiento a canasta, King James llegó al partido con la pólvora mojada.
En los Clippers el mejor fue JJ Reddick, quien se fue hasta los 23 puntos. Chris Paul (16 puntos y 9 asistencias) y Blake Griffin (13 puntos y 11 asistencias) movieron el balón de maravilla.
Warriors 127 Rockets 132
James Harden fue el protagonista de este partido que tuvo que decidirse en la prórroga. El escolta de los Rockets consiguió otro triple doble (29 puntos, 15 rebotes, 13 asistencias, 2 robos y 1 tapón) para liderar a los texanos e infligir la tercera derrota de la temporada a los californianos, y la segunda en el Oracle Arena. Ryan Anderson también anotó 29 puntos, mientras Eric Gordon aportaba 23 saliendo desde el banquillo.
Por parte de los Warriors el mejor volvió a ser Kevin Durant, con 39 puntos, 13 rebotes, 3 robos y 3 tapones. Draymond Green (20 puntos, 15 rebotes y 9 asistencias) y Stephen Curry (28 puntos, 5 asistencias y 3 robos) tuvieron sendas actuaciones destacadas.