Ya conocemos a los tres mejores quintetos de la temporada 2016-17 de la NBA, y como cada año hay varias estrellas que se han quedado fuera de esta selección, pero es imposible contentar a todos.
Sin embargo quedarse fuera de estos tres quintetos supone ahora una gran diferencia para los jugadores que puedan optar a firmar una renovación por el súper máximo salarial que contempla el nuevo convenio colectivo, que permite a estos jugadores firmar por más de 200 millones de dólares, por lo que las estrellas que se han quedado fuera de los All-NBA Teams tienen varios millones de razones para estar en desacuerdo, literalmente.
Este es el caso de dos jugadores que llevaron a sus equipos a los Playoffs pero no han podido ver recompensado su liderazgo, Gordon Hayward, de Utah Jazz, y Paul George, de Indiana Pacers. En el caso del primero, este verano afrontará la agencia libre sin restricciones por primera vez en su carrera, mientras el segundo tendrá que esperar al próximo verano.
Si bien es cierto que en el caso de George tiene la oportunidad de esperar a que el año que viene sí entre en alguno de estos quintetos, Hayward va a perder en el escenario de que vuelva a firmar con los Jazz, entre 27 y 29 millones de dólares en su próximo contrato. De haber formado parte de alguno de los All-NBA su equipo podría poner encima de la mesa 207 millones, pero ahora solo podrían ofrecerle 180 en cinco años, lo que tampoco está nada mal. El resto de equipos (guiño a los Celtics) pueden ascender su oferta a un máximo de 132 en cuatro años.
En el caso de George, se habría ahorrado el último año de su contrato y empezaría a cobrar más del doble de lo que percibirá la próxima temporada.
Con toda seguridad este verano se firmarán los mayores contratos de la historia de la liga debido al enorme aumento en el techo de gasto que han experimentado los equipos como consecuencia del gran contrato por derechos de emisión que entró en vigor este año y que está trayendo una bonanza financiera sin precedentes en la NBA.