Las negociaciones y los avances en la operación de traspaso de Carmelo Anthony se han detenido estos últimos días, pero pese a eso el actual jugador de los New York Knicks tiene muy claro donde quiere jugar la próxima temporada y es en Houston Rockets. Y para lograrlo está dispuesto a hacer sacrificios.
Según informa Adrian Wojnarowski, de la ESPN, a Carmelo Anthony le corresponde un bónus de 8 millones de dólares si es traspasado. Un pago que tendría que asumir el equipo que se haga con sus servicios, y al que está dispuesto a renunciar si su destino final es Houston Rockets. Un gesto que podría ser importante y facilitar ese trasvase a la ciudad tejana, pero que de momento no es suficiente.
Y es que el gran problema a día de hoy sigue siendo que Houston Rockets está por encima del límite salarial, y necesita hacer espacio para la llegada de Carmelo Anthony. Un espacio que se conseguiría con los traspasos de Clint Capela, Eric Gordon y Trevor Ariza, que dejarían libres esos más de 20 millones de dólares que tiene de salario 'Melo'.
Pero a New York Knicks la única pieza que le interesa de ese pack es Clint Capela, ya que está buscando jugadores jóvenes y con margen de mejora para construir el nuevo proyecto. Además del suizo, en la Gran Manzana exigen alguna primera ronda del Draft, algo de lo que Houston Rockets no dispones.
La única solución posible a día de hoy es que en esta operación por Carmelo Anthony entren en liza uno o más equipos de la NBA, y de momento no parece haber candidatos lo suficientemente interesados.