D'Angelo Rusell llegó a los Lakers en 2015 con la esperanza y el deber de convertirse en el nuevo líder de la franquicia con la vista puesta en la inminente retirada de Kobe Bryant, que se produjo al final de su año de novato. En su segundo año mejoró, pero con la llegada de Magic Johnson a la presidencia de la franquicia angelina y el deseo expreso de Lonzo Ball de jugar en los Lakers el futuro de Russell se complicaba por momentos, y fue traspasado a los Nets en un momento en el que su valor todavía se mantenía alto.
El base de 21 años empieza una nueva etapa en Brooklyn, donde tendrá menos presión que en una franquicia en la que la sombra de Kobe sigue pesando demasiado. En declaraciones recientes a Zach Lowe, de ESPN, la nueva estrella de los Nets asegura que mejorará mucho tanto en ataque como sobretodo en defensa debido a que tiene un entorno más favorable en Nueva York.
"En Los Ángeles quería defender, pero sentía que necesitaba anotar todo lo que pudiera para ser relevante"