Los Angeles Clippers han tomado una sorprendente decisión este viernes, en el que han anunciado por medio de su propietario, Steve Ballmer, que recordarán el poder de Doc Rivers en la franquicia, liberándole de sus deberes como presidente de operaciones para que solo se dedique a dirigir el vestuario. Hasta ahora Ballmer era el único con más poder en el equipo que Rivers. Eso si, seguirá cobrando lo mismo; más de 10 millones de dólares por temporada.
Lawrence Frank, que hasta ahora operaba a la sombra de Rivers, asumirá las responsabilidades de Rivers desde el puesto de vicepresidente ejecutivo. Las razones de la decisión de Ballmer responden a, según el dueño de la franquicia, que compaginar esos dos trabajos en una sola persona puede ser arriesgado, tal y como explicó él mismo a Adrian Wojnarowski, de ESPN.
Rivers lleva ejerciendo de presidente y entrenador jefe desde que en 2013 fuera adquirido por los Clippers en un inusual traspaso con los Boston Celtics, quienes se habían desprendido de Kevin Garnett y Paul Pierce unos días atrás y apostaban por Brad Stevens para dirigir una reconstrucción que hoy está dando sus frutos.
El entrenador de los Clippers no ha hablado sobre esta decisión, pero lo cierto es que aunque en sus cuatro años en L.A nunca ha bajado de 50 victorias, su rendimiento en temporada regular ha ido empeorando año a año, empezando por 57 victorias en 2014 y quedándose en 51 este año. En Playoffs las lesiones han impedido a la franquicia llegar a Finales de Conferenciam, lo que sugiere que quizás Ballmer esté pensando en relevarle también del puesto de head coach.
No obstante, Rivers no es el primero que este verano queda relegado de sus responsabilidades en la directiva. Mike Budenholzer, de los Atlanta Hawks, renunció él mismo a seguir compaginando los dos empleos.