Después de demorarse durante varios meses, parece que la renovación de Andrew Wiggins ya está lista y será firmada por el jugador en los próximos días, antes del sábado concretamente, según ha reconocido en declaraciones a KSTP el propietario de los Minnesota Timberwolves, Glen Taylor.
Este viernes los Wolves celebrarán su Media Day, con su primer entrenamiento programado para el sábado en San Diego, y para entonces se espera que Wiggins ya tenga su futuro a largo plazo resuelto.
El alero de 22 años firmará un contrato de cinco años y 148 millones de dólares, o lo que es lo mismo una renovación por el máximo al que aspira según el nuevo convenio de la NBA, y dicha extensión entrará en vigor en 2018, ya que al canadiense todavía le queda un año de su contrato de novato por delante que tendrá que cumplir antes de disfrutar de su nuevo y lucrativo acuerdo.
Wiggins cobrará la próxima temporada poco más de 7,5 millones de dólares, y verá su salario más que triplicado al siguiente año.
Al parecer, la tardanza en firmar la renovación se ha debido a que el jugador ha cambiado recientemente de agente, despidiendo a Bill Duffy, quien le había acompañado en sus tres primeros años en la liga. Según dicta el convenio de la NBA, el jugador que cambie de agente tiene que esperar como mínimo dos semanas para firmar un nuevo contrato con cualquier equipo de la liga.
El jugador ya había dado a entender a principios de verano que no esperaba menos que el máximo para renovar con los Wolves, y también que prefería dejar cerrada su renovación este verano en vez de esperarse al próximo año y pasar por la agencia libre restringida. De haber esperado y continuar su progresión podría haber optado a un contrato entre 10 y 12 millones más alto debido al aumento del límite salarial previsto para la temporada 2018-19.
La pasada temporada, sus números fueron de 23,6 puntos, 4 rebotes, 2,3 asistencias y 1 robo de balón en 37,2 minutos de media por partido.