La temporada de los Memphis Grizzlies arrancó anoche con una victoria en el FedEX Forum por 103-91, en un partido que significó también el regreso a Memphis de Tony Allen, que recibió una gran ovación del público local. Pero ni la victoria de los Grizzlies ni la vuelta de Allen fueron la gran noticia de la noche. Ese papel fue para Chandler Parsons y la pitada que se llevó de su propia afición.
Chandler Parsons, que jugó un total de 15 minutos y que terminó con 6 puntos y 4 rebotes, fue castigado por la afición de los Memphis Grizzlies con un sonora pitada. Una situación que sorprendió y disgustó a sus compañeros, y también al propio Parsons, que ha hablado de como se sintió al vivir esa situación en su propio campo.
"Es algo desagradable. No tiene sentido. Somos atletas, pero también seres humanos, y esto es algo extraño, aunque así es el deporte", ha asegurado al Commercial Appeal´s un Chandler Parsons que tiene claro la postura a tomar si esos silbidos se repiten a lo largo de la temporada. "Si esto va a ser así, tendré que tomarme los partidos de casa como si fueran fuera".
El motivo por el que la afición pitó a Chandler Parsons hay que buscarlo en el pobre rendimiento que tuvo el alero la pasada temporada, cuando había sido el fichaje estrella de la franquicia al firmar un contrato de 4 temporadas y 94 millones de dólares. "A veces los contratos te ponen algo de presión adicional encima", aseguró David Fizdale, técnico de los Memphis Grizzlies, sobre la situación vivida por su pupilo.
Además de ese rendimiento deportivo (6,2 puntos y 2,5 rebotes en 34 partidos), en toda esta situación ha podido influir la actividad de Chandler Parsons fuera de la pista, ya que el de los Memphis Grizzlies es conocido como uno de los grandes 'picaflores' de la NBA.