El Oracle Arena ha sido escenario hace escasas horas de la gran sorpresa de la jornada e incluso de una de lo que llevamos de temporada: la victoria de los Sacramento Kings por 106-110 ante los Golden State Warriors. Eso sí, hay que decir que los actuales campeones de la NBA tenían las bajas de sus dos grandes estrellas, Stephen Curry y Kevin Durant.
Aun así, pese a las importantes ausencias de ambos por pequeñas lesiones, la victoria de los Sacramento Kings en la pista de los Golden State Warriors no deja de ser sorprendente, ya que se enfrentaban el gran favorito para ganar el anillo contra uno de los candidatos a ser el peor equipo de la NBA al finalizar la temporada regular.
Sacramento Kings salió al Oracle Arena sin complejo alguno, y eso se tradujo en uno de los mejores partidos de lo que llevamos de la temporada para los pupilos de David Joerger, que en todo momento plantaron cara a los actuales campeones de la NBA en un partido que estuvo tremendamente igualado en todo momento.
De hecho, la acción decisiva del partido llegó a escasos 12 segundos del final, cuando el serbio Bogdan Bogdanovic anotó una bonita canasta a tabla que ponía el 106-108. Y el después Klay Thompson falló el intento de triple con 6 segundos por jugar que hubiera dado de nuevo la ventaja a los Warriors, sentenciando el choque Bogdanovic con dos tiros libres que dejaron el definitivo 106-110 en el marcador.
Con esta victoria, los Sacramento Kings logran poner fin a una racha de ocho derrotas consecutivas contra Golden State Warriors, y se quedan con un balance de 6-14 en lo que llevamos de temporada. Por su parte los de Steve Kerr se quedan con un 15-6 y se alejan un poco de los Houston Rockets, líderes de la Conferencia Oeste.