Una cosa es el tanking y otra muy distinta hacer el ridículo y el final de temporada de Memphis Grizzlies se parece más a lo segundo. En un partido que no jugó Marc Gasol (no está disputando los segundos choques de los back-to-back), los de Tennessee avergonzaron a todos sus seguidores tras caer en Charlotte ante los Hornets por 140-79.
Cuando uno pierde por 61 puntos es que no puede caer más bajo, aunque viendo el nivel de estos Grizzlies todo es posible de aquí a final de temporada. El que fuera el equipo más intenso de la NBA hasta hace medio telediario, una escuadra capaz de competirle por agallas a cualquiera, es ahora una chirigota sin rumbo y con difícil solución.
Destacar en el partido que Kemba Walker, sin oposición defensiva, se salió con unos números sobrenaturales llegando a los 46 puntos. Incluso sin ellos, los Hornets también hubieran vencido.
Not fun.
— Memphis Grizzlies (@memgrizz) 23 de marzo de 2018
Para darle la dimensión que se merece a esta derrota de los Grizzlies, hay que decir que se trata de la sexta más abultada en la historia de la liga y la primera de esta dimensión para un equipo NBA desde 1998.
Lógicamente, este margen de victoria, según explican en ESPN, es el mayor en la historia de los Hornets y también se trata de la peor derrota de la historia de Memphis Grizzlies.
Hay que decir que los Hornets consiguieron el escandaloso triunfo sin Dwight Howard, que no pudo jugar por sanción, ya que que durante su partidazo de más de 30 puntos y 30 rebotes vio su técnica número 16 de la temporada, que conllevaba suspensión.
Ante la baja de Howard, Willy Hernángomez fue titular por primera vez en los Hornets y, en 19 minutos de juego, anotó 10 puntos y capturó 12 rebotes.
Largest victory in franchise history -- 6th-largest victory in #NBA history --
— Charlotte Hornets (@hornets) 23 de marzo de 2018
Here are the highlights from tonight's 140-79 win over the Grizzlies! #BuzzCity pic.twitter.com/MMRRKjTgLI