Anthony Davis y los Pelicans están convencidos de que este será su año
La última victoria contra los Toronto Raptors ha inundado de optimismo a la franquicia y creen que esta temporada pueden llegar lejos y convencer así a Davis de renovar
La temporada de los New Orleans Pelicans ha sido una auténtica montaña rusa hasta el momento. El equipo dirigido por Alvin Gentry comenzó como un tiro ganando sus primeros cuatro partidos, pero posteriormente las lesiones y un bajón de rendimiento les hicieron encadenar seis derrotas consectutivas. Ahora, tras tres triunfos seguidos y colocarse con un balance de 7-6, el equipo de Louisiana se ve más fuerte que nunca para lograr algo grande.
Dentro de la franquicia hay un firme convencimiento de que, con todos los jugadores sanos, esta plantilla puede ser un aspirante claro a la ganar la Conferencia Oeste. Su última victoria frente a los poderosos Raptors de Kawhi Leonard confirma esta creencia.
Started strong and finished stronger -- #doitBIG pic.twitter.com/4VcfIzlq6C
— New Orleans Pelicans (@PelicansNBA) 13 de noviembre de 2018
Los Pelicans, cuando están al 100%, son un equipo atractivo, a tener en cuenta, que ofrece un juego vistoso y alegre, repleto de triples y transiciones rápidas. Han encontrado en el hispano-montenegrino Mirotic al escudero perfecto de Anthony Davis, y los puntos de la segunda unidad están asegurados con el fichaje de Julius Randle. Todo parece muy bonito hasta que lleguen los playoffs.
El gran problema de estos Pelicans es que nadie les toma en serio. Por muy bien que jueguen durante la temporada regular, todos sabemos que su límite está en semifinales de conferencia. Pueden hacerse ilusiones durante el año, pero al final acabarán siendo eliminados en primera o segunda ronda, como siempre. Esa es la realidad.
— New Orleans Pelicans (@PelicansNBA) 14 de noviembre de 2018
En ese sentido, son un caso similar a los Portland Trail Blazers, a los que curiosamente barrieron a las primeras de cambio el año pasado.Ambos equipos cuentan con una gran superestrella de la NBA como Lillard y Davis, pero el bajo nivel del resto del equipo es lo que les impide luchas por metas más altas. Etawn Moore, Darius Miller o incluso Jrue Holiday son buenos jugadores, sí, pero no lo sufiente como para luchar por un anillo.
El baloncesto que se juega en playoffs y el de temporada regular son muy diferentes, y eso le pasa factura a estos equipos. Aunque quién sabe, tal vez este año sea diferente.