Estos Detroit Pistons van muy en serio. Tras comenzar la temporada regular con un buen 4-0, la mayoría de los aficionados pensaban que se iban a desinflar, sobre todo cuando encadenaron 5 derrotas consecutivas y se pusieron 4-5. Pero desde entonces, solo han perdido 2 partidos y ganado un total de 7. El último, contra Golden State Warriors por 102-111.
El MVP del encuentro se lo llevó Blake Griffin. La estrella de los Pistons consiguió 26 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias, 9/22 en tiros de campo (40.9% en TC) y 2/9 en triples (22.2%). Andre Drummond logró su clásico doble-doble con 16 puntos y 19 rebotes, además de hacer 3 robos y 2 tapones.
Stanley Johnson (desde el banquillo 19 puntos, 7 rebotes y 2 asistencias) y Reggie Jackson (17 puntos, 2 rebotes y 5 asistencias) fueron las segundas espadas del equipo. Zaza Pachulia se reencontraba con su antiguo equipo, y en 12 minutos sumó 2 puntos, 4 rebotes y 1 asistencia.
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— Detroit Pistons (@DetroitPistons) 2 de diciembre de 2018
De Golden State cabe destacar los partidos de Kevin Durant con 28 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias, y de Stephen Curry, que volvía de una lesión que la ha mantenido varias semanas fuera y consiguió 27 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 3/9 en triples (33.3% en T3).
Klay Thompson se quedó en 21 puntos, 8 rebotes y 1 asistencia, sin destacar pero cumpliendo con el papel. La verdad que los Warriors más que realizar un mal partido echaron en falta a un Draymond Green que sigue estando lesionado, y que supone un claro vacío defensivo en el esquema de juego de Steve Kerr.