Hace apenas un mes algunos llegaron incluso a creer que Houston Rockets no iba a meterse en playoffs o que Mike D'Antoni no iba a finalizar el año. En estos momentos, y tras conseguir una contundente victoria ante Boston Celtics (113-127), los tejanos son séptimos del Oeste con 19 triunfos y 15 derrotas y están a tres partidos del liderato.
El gran culpable de esta reacción es James Harden. El MVP de la pasada temporada en la NBA, tras un mal inicio de campaña, se ha vuelto a colocar sobre sus hombres la responsabilidad del equipo y en estos momentos es el jugador más en forma de la liga. Ayer se cargó a unos enrachados Celtics con 45 puntos, 9 triples y 6 asistencias.
Harden no está contento con el tratamiento que recibe por parte de muchos aficionados y prensa, por lo que su mensaje tras estos partidos es claro: "Recibo mucho odio. Así que no voy a parar hasta salir hay fuera a matar cada noche, convirtiéndome en el perro que soy".
"I receive a lot of hate. It won’t stop me from going out there and killing every single night, being that dog that I am. " - @JHarden13 pic.twitter.com/1ajcx3Db88
— Houston Rockets (@HoustonRockets) 28 de diciembre de 2018
Además del de Harden, destacar el partido de Clint Capela, que acabó el duelo con 24 puntos y 18 rebotes. Eric Gordon se fue hasta los 20 puntos y Austin Rivers y Gerarld Green aportaron 10 unidades desde el banco.
En los Celtics, irregular partido. El mejor fue Kyrie Irving con 23 puntos y 11 asistencias. Marcus Morris se fue hasta los 19 y Jaylen Brawn anotó 18. Mal partido de Jayson Tatum, que se quedó en 4 unidades.
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— Houston Rockets (@HoustonRockets) 28 de diciembre de 2018