LeBron James siempre ha destacado por su físico superdotado durante toda su trayectoria profesional. Se cuentan con los dedos de una mano las veces que se se ha lesionado en sus 14 temporadas en la NBA. Es por eso que LeBron supo casi de inmediato que la lesión que sufrió en Navidad sería la peor de su carrera.
Esto declaró Rich Paul, el agente de LeBron, este lunes: "Nos dijeron en el mejor de los casos serían tres semanas. Y después de tres semanas, si puede jugar, jugará".
How is LeBron James coping with the worst injury of his career? @joevardon talked to LeBron and people in his inner circle about his mindset, rehab and Lakers return.https://t.co/NflSdHp9RI
— The Athletic (@TheAthleticLA) 16 de enero de 2019
Pues bien, hoy se cumplen esas tres semanas desde LeBron se retiró del Oracle Arena por una lesión en su ingle, y no parece que su regreso a las canchas esté cerca. Al principio, todo parecía que había quedado en un susto, pues los Lakers informaron de que LeBron sería evaluado “día a día” y hasta el propio jugador confesó haber “esquivado una bala”.
Pero todo ha sido más grave de lo que se esperaba, tanto la lesión como las consecuencias deportivas para el equipo angelino.
Los Ángeles Lakers solo han ganado 3 de los 10 que han jugado sin LeBron James, y han tirado por la borda su gran inicio, llegando a ser 4º en el Oeste con un balance de 20-14. Y es que, tras perder el otro día frente a los Cavs, la franquicia de Hollywood se encuentra actualmente fuera de posiciones de playoffs.
Un drama que se puede agrandar en los próximos días, pues los Lakers deberán visitar Oklahoma y Houston y recibirán en casa a unos Warriors ya con DeMarcus Cousins.
LeBron James of Los Angeles Lakers to have groin injury re-evaluated https://t.co/ivWfBvDCbD pic.twitter.com/INGI3RkfPE
— Highlightstore (@Highlightstore1) 15 de enero de 2019
Pese a que la situación deportiva se está volviendo crítica, la intención de LeBron es volver solo cuando se encuentre al 100%. “The King” sabe que sus 34 años no son una broma y que es mejor tardar un poco más en volver que forzar para recaer de la lesión. Más vale prevenir que curar.