Portland Trail Blazers visitó por primera vez esta temporada regular el nuevo pabellón de Golden State Warriors en San Francisco, el Chase Center, donde no consiguieron ganarles a los de Steve Kerr cuando pasaban por su peor momento (118-127).
Tras la derrota, Damian Lillard, estrella de los Blazers, se mostró decepcionado con el ambiente que desprendía el nuevo hogar de los Warriors, ya que él se había pasado toda su infancia y adolescencia yendo al Oracle Arena de Oakland, y las sensaciones no eran ni por asomo las mismas.
“Me he acostumbrado a ir al Oracle desde niño y también como jugador de la NBA. No se en qué mejora la situación en la que estaban antes los Warriors. Definitivamente es muy diferente ahora del recuerdo que tengo de Oakland. No me gustó nada. He visto los partidos que se han jugado aquí y la afición es diferente. Los aficionados se van antes de que acabe el encuentro, ¿dónde está el orgullo?”.
More 30-point games than that guy, that other guy and him too.@Dame_Lillard with another @Budweiserusa Legendary Moment pic.twitter.com/HJ3Psd933L
— Portland Trail Blazers (@trailblazers) 5 de noviembre de 2019
Esta misma crítica fue realizada por Patrick Beverley, jugador de Los Angeles Clippers, que se encaró con la propia afición de Golden State por abandonar el pabellón antes de la bocina final.
Sin embargo, la situación ahora mismo no es fácil para los fans de GSW. Han visto cómo la temporada se ha venido abajo tras la lesiones de Stephen Curry, Draymond Green y la ya sufrida en junio por Klay Thompson. La única estrella que queda e pie es D’Angelo Russell.
Aún así, la figura del joven Eric Paschall, que está sorprendiendo gratamente en este duro inicio de temporada, puede ser un gran incentivo para que los seguidores de los Warriors empiecen a apretar cuando su equipo más lo necesita.