Detroit Pistons no está nada bien esta temporada. La franquicia de Míchigan, tras 26 partidos, se encuentra clasificada 10ª en la Conferencia Este con un récord de 11 victorias y 15 derrotas. Esta situación se entiende si se echa un vistazo al rendimiento que está teniendo Blake Griffin, la estrella del equipo.
Hasta el momento, Griffin ha disputado 14 partidos de temporada regular (se perdió los primeros por una lesión que arrastraba desde antes de acabar la pasada temporada). Debe ser que la lesión no le ha hecho volver al 100%, ya que el jugador está haciendo los peores números de toda su carrera.
En su décima temporada en la NBA, Blake Griffin está promediando lo siguiente: 16.4 puntos (su peor anotación), 4.6 rebotes (el n.º más bajo en este aspecto) y 3.3 asistencias (el segundo peor dato tras las 3.2 de la temporada 2011/12).
Detroit Pistons lose Blake Griffin to knee injury #Pistons https://t.co/eFTOk0BTaV
— DetroitSportsNation (@detsportsnation) 15 de diciembre de 2019
Sin lugar a duda, esto es fatal para los intereses de los Pistons. Antes de empezar la campaña, se esperaba una temporada sin muchas complicaciones para entrar a playoffs. Pero es que este año el Este está más vivo que nunca, y si quieren entrar en las eliminatorias finales tendrán que despertar lo más pronto posible.
Pero ahí no acaban los problemas para Detroit. En el partido de esta madrugada contra Houston Rockets, pese a la victoria, Blake Griffin tuvo que abandonar la cancha en el descanso por unas molestias en su rodilla.
Según los médicos de la franquicia el dolor reside en la rodilla izquierda del jugador. El alcance exacto de la lesión es desconocido por el momento, pero Griffin no parece levantar cabeza este año.