Dallas Mavericks perdió esta madrugada en su pabellón contra Los Angeles Lakers, sumando así su tercera derrota en cuatro partidos. Con la lesión de Kristaps Porzingis, la franquicia tejana está pasando por uno de sus peores momentos de toda la temporada, está cada vez más abajo en la clasificación y podría estar peleando al final del curso regular por el octavo puesto de playoffs.
Luka Doncic, quien ahora mismo tiene todo el peso de los Mavs sobre sus espaldas, se mantiene en consonancia con el sentimiento de los aficionados de Dallas. En sus declaraciones más recientes demuestra que no está contento con el juego que está desplegando:
“No puedo ponerme excusas. Teníamos delante al mejor equipo de la liga y he jugado fatal. Sentía que no sabía jugar al baloncesto, que se me había olvidado todo lo aprendido. Tuve una sensación extraña. Todavía tengo mucho que mejorar. Tengo solo 20 años, hay mucho tiempo para ir aprendiendo cosas”.
La frustración de Doncic se dejó ver durante este último partido contra los Lakers cuando, a escasos segundos del descanso, se arrancó el cuello de la camiseta por el mal partido que estaba realizando. Pese a ser fruto de la desesperación, esta acción, en la piel de otro jugador, hubiese tenido un impacto negativo sobre su figura mucho mayor que el que ha tenido el esloveno.
Luka Doncic se sintió frustrado después de un tiro libre fallado por lo que se rompió la camiseta. pic.twitter.com/H9eV4hR4H7
— TIRO LIBRE -- (@tirolibreNBA) 11 de enero de 2020
El propio Luka Doncic asegura que no hay que desesperarse, ni mucho menos, hay mucho que disputar y tiempo de sobra para mejorar. La temporada de Dallas está siendo infinitamente mejor que la del año pasado. La vuelta de Porzingis podría volver a elevarles hasta los puestos altos del Oeste.