LeBron James está acostumbrado a jugar ante grandes multitudes. Ha sido así desde que se encontraba en el instituto. Un fenómeno que se ha mantenido inalterable. Hasta ahora.
La pandemia por el coronavirus ha propiciado una situación inaudita sin aficionados en la cancha. El cuatro veces MVP de la temporada ha reconocido que todavía no se ha adaptado a jugar en pabellones completamente vacíos, según ha reconocido en unas declaraciones al USA Today.
“Es una dinámica extraña. No he jugado en un gimnasio vacío en mucho, mucho tiempo. Sin los aficionados no sería quien soy hoy”, admitió LeBron James tras la derrota ante Indiana Pacers este sábado. “Me siento cada vez más cómodo pero es extraño. Literalmente se puede escuchar una pluma al suelo. Pero me siento cada vez mejor.”
El jugador de Los Angeles Lakers está jugando a un buen nivel en la burbuja pero no hasta el punto de alcanzar la categoría de candidato al MVP de la temporada de antes de la suspensión. Desde que se reanudó el curso está promediando 21,6 puntos, 9,6 rebotes y 6,4 asistencias. No obstante, su disminución estadística casa perfectamente con un equipo que es, hasta el momento, el que peor eficiencia ofensiva presenta en Disney World.