Fue algo más que una victoria. Dallas Mavericks se ha demostrado a sí mismo y al mundo que están preparados para competir con garantías de éxito frente a Los Angeles Clippers. Los de Rick Carlisle cuajaron un partido excepcional al son de la dirección marcada por Luka Doncic, inconmensurable en todas las facetas del juego. El esloveno no pudo reprimir su emoción por una victoria que supone la primera de su carrera en playoffs NBA, y que no ha hecho más que incrementar sus ansias por hacer algo importante ya esta temporada, tal y como se desprende de sus palabras en ESPN.
"Ya solo nos quedan tres partidos por ganar. Esto es una cuenta atrás, sabemos que tenemos todo lo necesario para poder pelear con ellos y sabemos que podemos ganar esta serie. Si no tuviéramos confianza en nosotros mismos, saldríamos a la pista ya derrotados. Hemos demostrado durante toda la temporada que somos un buen equipo y que tenemos armas suficientes como para vencer a cualquiera", destacó Luka, que firmó unos grandes números (28 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias) a pesar de haber incurrido en problemas de faltas que le mantuvieron en el banquillo durante gran parte de la segunda mitad.
Sin embargo, su equipo supo gestionar bien su ausencia. "Estuve muy frustrado unos 15 segundos por las faltas que me pitaron. Odio estar en el banquillo. Pero enseguida me puse a animar mucho a mis compañeros, hicieron un gran trabajo", declaró el esloveno. Y es que Trey Burke, Seth Curry y Tim Hardaway cuajaron un excelente encuentro que mantuvo la ventaja de Dallas Mavericks, para satisfacción de su entrenador, Rick Carlisle. "Así es como vamos a tener que ganar partidos, confiando en toda la plantilla y dando minutos a mucha gente que cumpla con su cometido. Tenemos aún mucho trabajo por delante, pero estamos en el camino correcto", aseguró el técnico de Luka Doncic y compañía.