El traspaso entre Houston Rockets y Brooklyn Nets que tuvo a James Harden como elemento central sigue trayendo cola. Con la salida de La Barba de Texas, muchos coincidieron en determinar que los Rockets habían obtenido demasiado poco por la salida de una de las mayores superestrellas de la liga, pero los números cosechados por el equipo a posteriori no dicen lo mismo.
Desde que James Harden dejó de ser jugador de Houston Rockets, los pupilos de Stephen Silas no han dejado de crecer como equipo. La típica premisa deportiva que afirma que el colectivo prevalece sobre la individualidad de algunos.
En números
- Desde que James Harden está en Brooklyn Nets, los Rockets han disputado 10 encuentros con un récord de 7-3 e inmersos en una racha de 6 victorias consecutivas que sigue abierta y que les tiene situados en la posición número 8 de la Conferencia Oeste.
- Además, los datos defensivos del equipo también han mejorado ostensiblemente. En todas esas victorias, el equipo ha encajado más de 110 puntos sólo en una ocasión: el resto, en la decena de los 100-109 o inferior.
El descubrimiento de Christian Wood como una estrella emergente, el papel de Eric Gordon y PJ Tucker como los veteranos del equipo, el crecimiento de John Wall o DeMarcus Cousins tras sus lesiones, el talento anotador de Victor Oladipo, las aportaciones desde el banquillo de Danuel House o Jae’Sean Tate…
En definitiva, un muy buen equipo que funciona mejor sin una superestrella como James Harden. Lo que son las cosas y los caprichos de la mejor liga de baloncesto del planeta.