El inicio fue tan esplendoroso e ilusionante que puede tornar en un mero espejismo. Es el gran temor que sobrevuela la mente de los aficionados de Washington Wizads viendo cómo su equipo pierde comba en la clasificación y la solvencia que transmitía en los primeros encuentros se diluye de manera evidente. Hay un buen equipo, se han sumado piezas interesantes y se sigue percibiendo el traspaso de Westbrook como una liberación, pero el sueño de poder optar a estar entre los mejores de la Conferencia Este, o incluso algo más, parece desvanecerse en las últimas semanas, cuando Bradley Beal no está encontrando a un colectivo que le arrope con la misma eficiencia.
Y es que Spencer Dinwiddie ha bajado su rendimiento de forma clara después de un arranque de temporada mucho mejor de lo que cabría esperar en un jugador que sufrió una grave lesión. La circulación de la pelota se ha resentido, los secundarios bajaron sus prestaciones y la defensa ha perdido firmeza. La enorme competencia existente en el Este hace que cualquier tropiezo pueda ser letal y los capitalinos han visto cómo las 10 derrotas en los últimos 15 partidos les han relegado a la séptima plaza, viéndose terriblemente amenazados por equipos con tendencia al alza, como Boston Celtics o Atlanta Hawks, que deberían empezar a ganar partidos con asiduidad y subir posiciones.
The Wizards started 10-3.
They are 5-10 since. pic.twitter.com/hNY84LIiLw
Se antoja complicado pensar que Washington Wizards tiene altas posibilidades de terminar entre los ocho mejores de Conferencia. Parece haber cuatro equipos por encima del resto, mientras que Clevelans Cavaliers sigue transmitiendo magníficas sensaciones. Si a eso se le une la capacidad de supervivencia que está demostrando Philadelphia 76ers, el potencial de equipos como Hornets, Raptors y Pacers, así como la posibilidad notable de que Celtics y Hawks progresen, solo un milagro permitiría a los capitalinos asegurarse una plaza entre los 8 mejores, aunque sí deberían optar al play-in. Tendrán que recuperar el nivel de juego del que hicieron gala en el tramo inicial de la liga.