Durant vuelve a tirar de épica para que Nets gane a Sixers

La estrella de Brooklyn volvió a redoblar sus esfuerzos para retener un triunfo muy importante de local, ante unos Sixers incapaces de frenarle en un duelo memorable.

Diego Jiménez Rubio | 17 Dic 2021 | 08:56
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Kevin Durant, épico nivel contra Sixers. Foto: gettyimages
Kevin Durant, épico nivel contra Sixers. Foto: gettyimages

Había un consenso en la NBA desde hace años referido a la imposibilidad de que un solo jugador sostuviera a todo un equipo, en una liga cada vez más competitiva en la que se necesitan dos o tres estrellas por franquicia. Kevin Durant está echando por tierra esa teoría durante la presente campaña, merced a su innata habilidad para conducir el destino de Brooklyn Nets y mantener el favoritismo del equipo a pesar de las innumerables y sensibles bajas que sacuden al equipo. Mientras esté él, los Nets pueden estar contentos y así lo demostraron frente a unos Philadelphia 76ers que no pudieron frenar la hegemonia de KD. El resultado final fue de 114-105 a favor de los locales, que reafirman su liderato en el Este.

Durant jugó 39 minutos, con 34 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias

Cuando se tienen muchas bajas, nada mejor que romper el partido desde el inicio para poner tierra de por medio y mandar un mensaje inequívoco al rival. Es lo que consiguieron unos Nets que están sabiendo dar protagonismo a jugadores secundarios y en el que el papel de veteranos como Blake Griffin y Patty Mills está siendo determinante para capear esta crisis. Ambos fueron titulares y se erigieron en los principales escuderos de un Durant que juega en todas posiciones y no tiene reparos en doblar el balón cuando la defensa se cierra sobre él. Nicolas Claxton fue uno de los grandes beneficiados, mientras que el banquillo también funcionó, con Edwards y Thomas aportando.

Philadelphia 76ers solo pudo contar con 8 jugadores

Los Sixers trataron de abusar de su superioridad en la pintura con Embiid, pero las manos rápidas en defensa de Brooklyn Nets redujeron el potencial daño que podía hacer, aunque el gran problema del equipo fue la falta de aportación desde el banquillo. Jugaron tan solo 8 jugadores, y aunque a los que tenían disponibles eran los titulares, el cansancio acabó haciendo mella y los mayores efectivos de los neoyorquinos así como la autoexigencia de jugar en casa y no fallar al esfuerzo de Kevin Durant, fueron motores suficientes como para que mantuvieran la ventaja al final a pesar de un tercer cuarto en el que se amagó la remontada por parte de Philadelphia 76ers.