La temporada 2021/22 de la NBA empezó con ilusión para unos Chicago Bulls que se hicieron en la pasada Agencia Libre con los fichajes de Lonzo Ball y DeMar DeRozan, uniéndose así a los Zach LaVine, Patrick Williams y Nikola Vucevic para formar uno de los quintetos titulares más ambiciosos de toda la competición.
Las dudas reinaban sobre Chicago. Muchos aficionados consideraban que esos cinco jugadores no iban a poder entenderse muy bien en pista, ya que a excepción de Williams el resto requiere de mucho tiempo con la pelota en sus manos. Sin embargo, el equipo dirigido por Billy Donovan no tardó en silenciar todas esas opiniones con uno de los juegos más llamativos de la liga.
A comienzos de enero, los Bulls estaban en lo más alto de la Conferencia Este de la NBA, aún habiendo perdido a Patrick Williams y Lonzo Ball por lesión, y con una de las mejores versiones, por no decir la mejor, de DeRozan. Los más atrevidos incluso le colocaban líder en la carrera por el MVP de la Temporada.
Pero todo ello parece haberse esfumado cuando solo quedan cuatro partidos para terminar la 'Regular Season'. Chicago Bulls está sexto en la clasificación del Este con un récord de 45-33, recientemente superados por Toronto Raptors (quintos con 45-32). Además, las Estadísticas NBA muestran un dato demoledor con el que parece incapaz imaginar a este equipo levantar el anillo de campeón.
Los números no mienten
A lo largo de la temporada, los Bulls se han enfrentado a equipos del Top-8 de la liga hasta en 10 ocasiones. Pruebas de fuego para medir si el nivel de un equipo es realmente bueno, o si por el contrario suma tantas victorias debido a lo larga que se hace la temporada regular de 82 encuentros para todos los equipos. En esos 10 encuentros, los de Billy Donovan solo han estado a la altura y ganado en dos ocasiones.
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