Dos equipos importantes de la liga se encuentran en discusiones con una joven perla para ampliar el contrato rookie que tienen. Por una parte, los Atlanta Hawks con De'Andre Hunter. Por otra, los Golden State Warriors con Jordan Poole. Dos piezas fundamentales de ambos equipos, 23 y 24 años respectivamente y todo el futuro por delante.
Jordan Poole y los Golden State Warriors
Entra en su último año de contrato rookie, opción de equipo que obviamente han ejecutado los Warriors. Pieza clave de un equipo campeón en 2022, ha progresado cada uno de los tres años que ha jugado en la liga. Se ha convertido en uno de los mejores sextos hombres de la NBA, aunque durante la temporada pasada ejerció mucho la función de titular, porque la primera mitad no estaba Klay Thompson, y después con la lesión de Stephen Curry. Todos recordamos que el MVP de las Finales empezó los playoffs en el banquillo, y el que tomó su puesto en el cinco inicial fue Poole. No es uno de los mejores defensores pero es un gran tirador, los Splash Bros ahora son tres. Golden State va a querer mantenerlo pero no podrán llevar a cabo todos los salarios. Es la franquicia con mayor masa salarial acumulada, y el nivel de Jordan no va a ayudar a rebajarla. Este año todavía lo aprovechan porque cobra algo más de 3 millones de dólares, una ganga para lo que aporta, pero el verano que viene tendrán que remangarse bien y soltar billetes si quieren seguir contando con los servicios de este escolta de 23 años que tiene una pinta excelente. Sus promedios durante la temporada regular en la 2021/22 estuvieron en 18'5 puntos, 3'4 rebotes y 4 asistencias, destacando un 92'5% desde la línea del tiro libre, uno de los mejores porcentajes del curso. Todo ello jugando prácticamente todos los partidos, un total de 76.
De'Andre Hunter y los Atlanta Hawks
Situación contractual similar para De'Andre Hunter. Con un salario muy superior porque fue un número 4 de draft (casi 10 millones de dólares esta temporada). Es un jugador muy completo, sabe crearse su propio tiro en ataque, es muy buen defensor, pero hay claramente menos certitudes que con Poole. Tiene un currículum desagradable con las lesiones, quizás no da siempre el 100% de lo que podría y debería dar, y es un jugador bastante irregular. Para corroborar lo de los problemas físicos, en 3 años que lleva en la liga se ha perdido 82 partidos, es decir, una temporada completa. Es un buen tirador de 3. Decir a su favor, que claramente no tiene la situación de equipo y de jerarquía, y todo lo que conocemos que hay en Golden State.
La idea de los Hawks sería tenerlo renovado para el 17 de octubre. Con Trae Young como líder claro ofensivo del equipo, y la llegada de Dejounte Murray, un jugador que le va a rebajar peso en ataque y en defensa, sumados a John Collins que es un buen anotador, podría tener un rol más de líder de la línea exterior en la defensa, importante en las ayudas, y anotar los tiros que tenga, un 3&D como hay tantos en el baloncesto de hoy en día. Eso sí, pocos debe haber con el nivel de De'Andre Hunter.