Muchas más dudas que certezas. Empezar así una temporada no es buena señal, pero Los Angeles Lakers se lo han ganado a pulso, con dos temporadas horrendas tanto en lo deportivo como en los despachos. Este verano no ha solventado gran parte de los problemas de un equipo que sigue dependiendo demasiado de Lebron James, mermado por el desastre que es Russell Westbrook y que no encuentra en Anthony Davis a la estrella esperada. La llegada de Darvin Ham pretende ser un revulsivo, pero hay algunos aspectos que preocupan mucho.
1. ¿Qué pasa con Russell Westbrook?
Es complicado tener un jugador de esta enjundia en el que nadie confía y que genera un mal ambiente en la cancha por las constantes tensiones con sus compañeros y los rumores de traspaso. Ha de resolverse cuanto antes su situación y determinar si sale desde el banquillo o abandona el equipo.
2. Falta de lanzamiento exterior
Una de las grandes mermas del equipo ha sido el pírrico porcentaje de acierto desde el triple y este verano no se han fichado jugadores que puedan ser fiables en esta tesitura.
3. Miedo a que Lebron James baje su nivel
Tarde o temprano tendrá que ocurrir. Lebron no puede seguir eternamente siendo un jugador tan brutal y una progresiva pérdida de nivel sería fatal para un equipo excesivamente dependiente de él.
4. Potencial defensivo del equipo
Resulta inevitable que Lebron tenga que ahorrar energía en defensa, mientras que Westbrook es un lastre tremendo. El fichaje de Schröder tampoco parece que mejore la defensa de perímetro y Davis puede verse demasiado desguarnecido protegiendo el aro. Necesitan un esfuerzo coral y bien coordinado.
5. Anthony Davis, ¿las lesiones son la única causa de su mal nivel?
Está claro que tener falta de continuidad es una merma grande para poder impactar positivamente, pero muchos son los escépticos acerca del potencial de Davis como consumada estrella de este equipo. Cuando no ha estado Lebron, ha sido incapaz de imponer su autoridad y ser el líder del equipo.