Otra vez, Golden State Warriors no ha sido capaz de sacar adelante un partido que a la franquicia de La Bahía le ha tocado jugar lejos de casa en la NBA. El equipo dirigido por Steve Kerr ha caído por 119-133 contra Memphis Grizzlies, y suma siete derrotas consecutivas fuera de su pabellón.
Los Warriors no han ganado fuera de casa desde el parón del All Star. Siete partidos, siete derrotas. Luego en su casa son invencibles (récord de 7-0 también desde el All Star), pero poseer el peor récord de la liga desde el All Star en los encuentros lejos de La Bahía les puede pasar factura al finalizar la temporada regular.
Ahora mismo, Golden State se encuentra en la 7ª posición de la Conferencia Oeste con un récord de 36-36. Si no tuviese ese pésimo rendimiento como visitante estaría cómodamente entre las seis primeras posiciones de la Conferencia, en los puestos de clasificación directa. Pero todo apunta a que su destino pasa por jugar el torneo eliminatoria, eso si lo consigue.
El equipo que marca la zona de eliminación es Los Angeles Lakers. La franquicia angelina está 11ª con un récord de 34-37. En medio, rivales como Minnesota Timberwolves (35-37), Oklahoma City Thunder (34-36) y Utah Jazz (34-36). Todo puede pasar en los 10 partidos de Regular Season que quedan, siempre y cuando los Warriors consigan empezar a sumar victorias fuera de casa.
Unas estrellas apagadas
Respecto al partido contra los Grizzlies, una de las principales razones por las que GSW ha perdido esta madrugada ha sido por el rendimiento de sus dos principales estrellas: Stephen Curry, 16 puntos con 5-15 en tiros de campo (33.3%), y Klay Thompson, 14 puntos con 6-17 en tiros de campo (35.3%).