Se preveía que la igualdad y tensión sería máxima en esta eliminatoria de playoffs NBA 2023, y el primer partido no ha fallado a las expectativas. Cleveland Cavaliers ha perdido el factor cancha en su duelo con unos New York Knicks que supieron encontrar los resquicios en la franquicia de Ohio, e hicieron prevalecer su juego serio y ordenado ante la magia de un Donovan Mitchell cuya exhibición se quedó sin premio.
Mejor defensa del perímetro y ajustes con Brunson
El pequeño base de los Knicks sigue demostrando que es un líder nato y puede hacer funcionar todo un proyecto deportivo, por lo que será necesario que los Cavs establezcan un entramado defensivo mucho mejor contra él. También se salió Josh Hart, poniendo de manifiesto que falta defensa de perímetro, algo en lo que podría ayudar Ricky Rubio.
Garland tiene que hacer jugar al equipo
No es normal que el playmaker de una franquicia aspirante a la gloria finalice un partido de postemporada con 1 asistencia. El único argumento ofensivo de los Cavs fue la magia de Mitchell, que emanó con más fuerza ante la carencia de argumentos por parte de Garland para encontrar a sus interiores y generar movimiento de balón que abriera espacios.
Más aportación desde el banquillo de jugadores microondas
El rol que pueden ejercer tanto Cedi Osman como Caris LeVert en estos playoffs es fundamental, por lo que ambos deben jugar más minutos y, sobre todo, asumir más tiros cuando estén en la cancha. Okoro es un buen jugador defensivo, pero su aportación en ataque resulta limitada, por lo que han de ampliarse los minutos y protagonismo para estos dos jugadores.
Frenar la sangría del rebote
Los Knicks ganaron un partido en el que tuvieron peor porcentaje de acierto en triples y tiros de campo. Esto solo se explica por el hecho de que fueron capaces de capturar la friolera de 51 rebotes, 17 de ellos ofensivos, por los 38 de los Cavs, que apenas pudieron coger 11 en ataque. Allen y Mobley tienen que trabajar más en la pintura.