El traspaso de Damian Lillard de Portland Trail Blazers a Miami Heat parecía un hecho hace una semana. Sin embargo, la situación ha empezado a complicarse hasta el punto de que está peligrando su salida.
El caso de la solicitud de traspaso de Damian Lillard pasará a la historia de la NBA como uno de los casos de tampering más descarados de todos los tiempos. El jugador no ha parado de filtrar que solamente quiere jugar en los Heat, y que si se va a cualquier otro equipo no va a rendir al 100%, saltándose para empezar el training camp previo a la temporada 2023/24.
Sin embargo, puede que el karma actúe sobre la actitud que está teniendo Lillard. Según los Rumores NBA que señala Jon Krawczynski, de The Athletic, las negociaciones entre los Blazers y Miami se han complicado en exceso.
"Portland quiere reconstruir totalmente consiguiendo piezas jóvenes y primeras rondas del Draft, y los Heat no tienen mucho que ofrecer ahora mismo en ese aspecto", dijo Jon Krawczynski. "La decisión de la franquicia de Oregón es buscar otros equipos con los que pueda hacerlo, independientemente de lo que prefiera Damian Lillard. Pero esto va a tomar algún tiempo. No creo que el traspaso se acuerde en el corto plazo".
¿Justicia divina?
Si Damian Lillard se queda en Portland Trail Blazers porque la franquicia no ha podido o no ha querido encontrar un traspaso que satisfazca sus necesidades sería lo más justo que le podría ocurrir al jugador. Jamás se ha visto una situación tan descarado de un jugador que está bajo contrato, llegando a utilizar a su propio agente para llamar a los equipos interesados que no fuesen Miami Heat para que se salgan de las negociaciones, y como mínimo la NBA debería actuar pronto sobre todo este culebrón.