La Junta de Gobernadores de la NBA ha aprobado un cambio de reglas que convertirá el flopping en una falta técnica para la temporada 2023-24, anunció la liga el martes. Este cambio se produce como resultado de las crecientes frustraciones de los aficionados y los equipos hacia los jugadores que se exceden en vender el contacto durante los partidos.
El cambio en las reglas se aplicará a modo de prueba durante un año. Según las nuevas directrices, cuando un árbitro identifique un "flop", que se define como "un acto físico que razonablemente parece tener la intención de provocar que los árbitros piten una falta sobre otro jugador", el jugador infractor será sancionado con una falta técnica no antideportiva. Además, el equipo contrario recibirá un intento de tiro libre.
Es importante destacar que, debido a la naturaleza de la falta técnica, los jugadores no serán expulsados del partido por cometer infracciones de flopping. Además, los árbitros no tendrán que interrumpir el juego inmediatamente para señalar la falta, ya que podrán esperar hasta la siguiente interrupción para sancionar al jugador.
La NBA también ha introducido otro cambio que dará a los entrenadores una segunda oportunidad para impugnar una decisión si su primera impugnación tiene éxito.
Anteriormente, las faltas por flopping eran sancionadas con una advertencia y multas que oscilaban entre los 5.000 y los 30.000 dólares. Sin embargo, estas multas eran poco frecuentes. Con el cambio en las reglas, las multas por flopping se integrarán en las multas existentes por faltas técnicas.
La NBA ya probó este sistema en la Liga de Verano, y Lester Quinones, jugador de los Golden State Warriors, fue el primero en experimentar el efecto de esta nueva regla al recibir una falta técnica por un acto de flopping durante una pausa en el juego.
Cambio forzado
Este cambio en las reglas refleja los esfuerzos de la NBA por mantener la integridad del juego y reducir las acciones engañosas que afectan la competencia. Los aficionados y los equipos esperan que estas medidas ayuden a evitar exageraciones injustificadas y promuevan un juego más justo y equilibrado en la cancha.