El dulce sonido de la red. Eso es lo único que quiere escuchar Cam Thomas en una cancha de baloncesto, a tenor de sus impresionantes datos de lanzamiento y anotación con Brooklyn Nets. Es la gran revolución de lo que va de temporada.
Si hay una competición experta en crear historias imprevistas y capaces de cambiar todas las previsiones, ésa es la NBA. Lo que está haciendo en este arranque de curso Cam Thomas es simplemente antológico y pone de manifiesto que el talento puro sigue prevaleciendo en la liga, por muchas mejoras físicas y tácticas que pueda haber. Si hay un tipo que se tira hasta las zapatillas y está inspirado, no hay nada que pueda frenarlo, para regocijo de Brooklyn Nets.
Cam Thomas promedia 28,7 puntos y ha tenido cuatro partidos de más de 30 puntos
La ausencia de una gran estrella en la franquicia neoyorquina ha abierto la posibilidad de que Cam Thomas disponga de un volumen de tiro muy elevado. Nadie le exige que genere jugadas ni pase a compañeros abiertos, sino que se dedique a disfrutar de lo que más le gusta: anotar. Eficaz en el tiro exterior y poderoso y creativo entrando a canasta, este producto de LSU nacido en Japón está asombrando con sus 22 años y puede alcanzar un estatus superior en la liga.