Las piezas pueden terminar encajando si todo fluye como lo hizo esta noche. Esa es la sensación transmitida por Golden State Warriors en su victoria sobre Chicago Bulls, que parece haber reconciliado a muchos jugadores, despejar algunos rumores de traspaso y dar esperanzas a los de Steve Kerr.
"Este año va a ser difícil, pero el límite de este equipo es el cielo". Así se expresaba Klay Thompson minutos después de ser el gran protagonista de la victoria de Golden State Warriors sobre Chicago Bulls, firmando la friolera de 30 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias, y erigiéndose en el gran motor de un equipo que tiró de orgullo para reaccionar. Todo el mundo es transferible, salvo Stephen Curry, y los constantes problemas internos podrían diluirse con más partidos como éste.
SEVEN threes for Killa Klay 😤 pic.twitter.com/id8q1Sx56H
— Warriors on NBCS (@NBCSWarriors) January 13, 2024
Otro con necesidad de reivindicarse como un jugador de equipo es Jonathan Kuminga, que anotó 24 puntos y volvió a señalar que está a disposición del colectivo para lo que se requiere y que antepone eso a sus intereses individuales. No sabe el joven alero cómo rectificar sus palabras de hace unos días en las que mostraba su descontento por la falta de minutos. Por su parte, Stephen Curry siguió ofreciendo momentos inolvidables con su baloncesto y siendo el timón de un equipo que puede reaccionar todavía.
""I've been coming off the bench since I've been here, so that doesn't affect me at all... As long as I go out there and help my team win."
— ClutchPoints (@ClutchPoints) January 13, 2024
Jonathan Kuminga after his 24-point game in the Warriors' win against the Bulls 🗣
(via @NBCSWarriors) pic.twitter.com/6acWdEc9GI