Keldon Johnson encontró su lugar… y lo convirtió en oro. El alero de los San Antonio Spurs fue nombrado Mejor Sexto Hombre del Año, culminando una transformación que comenzó hace dos temporadas cuando el equipo decidió cambiarle el rol y llevarlo al banquillo.
Lejos de verlo como un retroceso, Johnson lo convirtió en una oportunidad. Esta campaña firmó 1.081 puntos como suplente, el segundo mejor registro de toda la NBA, y se convirtió en el primer jugador en la historia de los Spurs en superar los 1.000 puntos saliendo desde el banquillo. En una franquicia que tuvo como referencia en ese papel a Manu Ginóbili, es un hito de gran peso.
El propio Johnson explicó cómo fue el proceso de adaptación, marcado por el sacrificio personal en favor del colectivo. Tras varias temporadas como titular —205 partidos en sus primeros años—, aceptó el cambio tras una conversación con Gregg Popovich, entendiendo que ese nuevo rol podía ser clave para el equipo. Desde entonces, ha salido desde el banquillo en 201 de sus últimos 202 partidos.
Su impacto fue inmediato y constante. Terminó la temporada con 13 partidos de al menos 20 puntos como suplente, igualando uno de los mejores registros históricos de la franquicia en ese apartado. Además, se situó entre los cinco mejores reservas en rebotes, tiros libres anotados e intentados y plus-minus, firmando también su mejor porcentaje en tiros de dos puntos con un 60%.
En la votación por el premio dominó con claridad, sumando 63 votos de primer lugar. Sus principales competidores fueron Jaime Jaquez Jr., que destacó como máximo anotador entre los suplentes, y Tim Hardaway Jr., líder en triples desde el banquillo. También aparecieron nombres como Naz Reid, ganador en 2024, o Isaiah Stewart, entre otros.
Los Spurs, plagados de premios
El reconocimiento no solo premia sus números, sino también su impacto intangible dentro del equipo. Victor Wembanyama, reciente Mejor Defensor del Año, lo definió como el “alma” del vestuario, destacando su energía constante y su capacidad de sacrificio. En la misma línea, el técnico Mitch Johnson subrayó su entrega en cada partido, mientras que el joven Dylan Harper resaltó su papel como nexo dentro del grupo.
Johnson, el jugador más veterano de la actual plantilla, ha logrado convertir un cambio de rol en una historia de éxito. Su capacidad para anteponer el equipo a lo individual no solo le ha llevado a conquistar el premio, sino a consolidarse como una pieza esencial en la identidad de los Spurs actuales.