Boston Celtics ejercerá en la temporada 2023/24 su posición de vigente campeón de la NBA. La franquicia dirigida por Joe Mazzulla, que arrasó en los últimos playoffs con un nivel de baloncesto superlativo, iniciará su defensa del título con 14 jugadores, y no 15, en plantilla.
Así lo ha adelantado desde los Rumores NBA el periodista de Boston Globe, Adam Himmelsbach. Con 14 de las 15 plazas de su plantilla cubiertas, el equipo está considerando la posibilidad de dejar vacante la última al inicio de la temporada regular. Esta decisión, que puede parecer sorprendente para algunos, tiene implicaciones tanto financieras como estratégicas para la franquicia.
Dejar una plaza libre no es una táctica nueva en la NBA, especialmente para equipos que se encuentran cerca del límite salarial o que desean mantener cierta flexibilidad durante la temporada. En el caso de los Celtics, esta decisión está motivada por dos factores principales: la gestión del impuesto de lujo y la capacidad de adaptarse a las necesidades emergentes a lo largo de la temporada.
Al no llenar inmediatamente el último puesto de la plantilla, los Celtics pueden ahorrar una cantidad significativa en el impuesto de lujo. Este ahorro puede resultar crucial, dado que mantener una estructura financiera saludable es esencial para cualquier equipo que aspire a la sostenibilidad a largo plazo y al éxito continuo en la liga.
El núcleo de Boston Celtics
Actualmente, los Celtics cuentan con una plantilla sólida y equilibrada que incluye a Jayson Tatum, Jaylen Brown, Kristaps Porzingis, Derrick White, Jrue Holiday, Al Horford, Payton Pritchard, Sam Hauser, Luke Kornet, Xavier Tillman, Jaden Springer, Neemias Queta, Jordan Walsh y el rookie Baylor Scheierman. Este grupo ha demostrado ser capaz de competir al más alto nivel, y buscará revalidar el anillo con una de las mejores plantillas de la liga, por no decir que volverá a ser la mejor.