Las expectativas competitivas de Brooklyn Nets al iniciar la temporada eran nulas y así debería seguir siendo, pero resulta imposible obviar el gran nivel competitivo del que está haciendo gala el equipo neoyorquino bajo la batuta de Jordi Fernández. El técnico español parece que puede resurgir a Ben Simmons y está dando libertad ofensiva a un Cam Thomas letal.
Nada mejor que competir sin presión, sabiendo que todo lo positivo que hagas tendrá una gran repercusión y que las derrotas son el escenario previsible. Jordi Fernández es consciente de que el proyecto de Brooklyn Nets no mira objetivos inmediatos a nivel competitivo, sino que espera construir una identidad colectiva e ir dando pasos en un proceso que podría acelerarse con un traspaso. Ahí es donde entra la importancia de generar un buen ambiente, dotar al equipo de un estilo de juego atractivo y hacer que los integrantes de la plantilla se sientan parte de algo ilusionante.
- Jordi Fernández ha sido capaz de generar un estilo e identidad propia en muy poco tiempo
Solo así podrán retener y desarrollar talento, pero también atraer jugadores importantes a su esfera. Llevar tres victorias en seis partidos es un gran registro, pero mucho mejor apreciar cómo Jordi Fernández ha dotado al equipo de una identidad en tan poco tiempo. Ben Simmons vuelve a ser un jugador comprometido y generoso en el esfuerzo, Cam Thomas disfruta de su libertad ofensiva, Dennis Schröder disfruta de ser el timonel del equipo y se aprecia una dureza defensiva muy superior a la lógica en un equipo del contexto actual de Brooklyn Nets gracias a Cameron Johnson y Dorian Finney-Smith. En definitiva, grandes noticias y panorama ilusionante se avecina.