Cuando la cosa se pone mal, se pone mal. Kyrie Irving sufrió la pasada madrugada un esguince de rodilla que le hizo tener que abandonar el partido entre Dallas Mavericks y Sacramento Kings que los texanos acabaron perdiendo por 122-98.
El base recibió una falta de DeMar DeRozan cuando se dirigía a canasta con la mala suerte de que en la continuación de la acción pisó a Jonas Valanciunas, produciéndose en ese momento el problema en su pierna en lo que pareció fue una hiperextensión de su rodilla cuando calló al suelo. No hay todavía actualización de su lesión. "Ha sido mala suerte, espero que esté sano y que no sea serio", comentó su entrenador Jason Kidd tras el duelo.
Desde el traspaso de Luka Doncic a Los Angeles Lakers cayeron Anthony Davis (en su debut), Daniel Gafford y ahora Kyrie. Sigue lesionado también Derek Lively. Tremenda la mala suerte de los texanos (o será castigo divino al bueno de Nico Harrison por su brabuconería).
Irving tiró de clase, eso sí, y a lo Kobe Bryant metió los dos tiros libres de su falta lesionado antes de marcharse. «Así es él, quiero decir, Kai es un tipo duro», dijo Kidd. «Le pregunté mientras le sacaban de la cancha: '¿Estás bien si te vas sin tirar? Estás descartado'. Así que le llevaron a la línea de tiros libres, lanzó los tiros libres y luego le sacamos.»