La NBA quiere entrar en Europa. La NBA va a intentar entrar en Europa. El problema es que la NBA no comprende Europa. El educado comisionado Adam Silver, con mucha calma, anunció que va a crear una nueva liga europea. Sin más. Como si en Europa no hubiera nada. Como si no existiera una competición fantástica a nivel deportivo que es la Euroliga.
Lógicamente, si funcionara a nivel económico y hubieran llegado a un acuerdo con FIBA esto no sucedería, así que parte de la 'culpa' del posible desembarco americano la tiene la propia competición europea.
El plan es cuanto menos poco creíble hasta que no se den los detalles completos: atraer a fondos de inversión árabes para que paguen un pastizal por entrar en la nueva liga europea. En plan, un equipo con fondos qataríes en París, otro con fondos saudíes en Romo y otro de Emiratos en Londres. Eso y sumar a los equipos que antes renieguen de la Euroliga (en estos momentos los más factibles son el Real Madrid - Tito Floren siempre ha soñado con asociarse con la mejor liga de basket del mundo - y Olympiacos, las dos escuadras que votaron no a la Final Four de Abu Dabi.
Veremos lo que acaba ocurriendo. Pero está feo la manera de entrar de la NBA. Sin consultar, sin tener en cuenta tradiciones, pasando de lo deportivo. La idea está clara: pueden atraer pasta árabe y lo aprovechan. Luego ya veremos si funciona a largo plazo (teniendo en cuenta lo que se paga por derechos televisivos en Europa por la actual Euroliga cuesta pensar que pueda funcionar una liga en la que los que entran van a tener que pagar unos 250 kilos por nuevo equipo o franquicia).
Europa vive de tradiciones, de su historia, de odios deportivos forjados por odios históricos de cientos de años. No podemos entender una Euroliga sin Partizan o Estrella Roja y no creo que una NBA entienda un pabellón de Belgrado. No podemos entender un Madrid sin Barça o un Olympiacos sin Panathinaikos.
En fin, que veremos lo que ocurre. Parece que van adelante, pero si no logran convencer a la gran mayoría de equipos de la actual Euroliga la competición pinta regular. Pinta durar dos o tres años hasta que se den cuenta de que no da pasta y se vuelvan atrás tranquilamente a seguir con lo suyo.
Adam Silver, con más educación, está intentando entrar en Europa a lo Trump: estas son mis condiciones y así se hacen las cosas. Veremos cómo le va...