Tyrese Haliburton, estrella de los Indiana Pacers, se pronunció por primera vez tras la grave lesión que sufrió en el séptimo partido de las Finales ante los Oklahoma City Thunder. El base, que se rompió el tendón de Aquiles, se perderá toda la temporada 2025/26, y ofreció sus primeras declaraciones en The Pat McAfee Show de ESPN.
“Creo que cuando un jugador se lesiona, o cuando esto ocurre tantas veces, todo el mundo cree tener la respuesta de por qué pasa”, dijo Haliburton, citado por ESPN. “Que si jugamos demasiados partidos, que si acumulamos demasiados minutos… puede que todo eso sea cierto, pero no creo que eso sea la causa real de estas lesiones”.
Haliburton fue uno de tres jugadores estrella en los playoffs y uno de siete en total en la temporada 2024/25 que sufrieron rotura del tendón de Aquiles. Incluso el novato de los Nuggets, DaRon Holmes, cayó con la misma lesión durante la Summer League de julio. “Creo que nadie tiene realmente la respuesta”, añadió. “A veces son simplemente cosas de mala suerte. Así es el deporte”.
Como ocurre habitualmente con este tipo de lesiones, Haliburton sintió la clásica sensación de que “alguien le daba una patada por detrás” en la pierna, y supo en ese instante lo que había pasado. Arrastraba problemas en el gemelo desde partidos anteriores y se mostró devastado por no poder ayudar a los Pacers a conquistar el primer título de su historia. “Lo que más me dolió fue no poder estar ahí fuera con mis compañeros”, confesó, según Dustin Dopirak del Indianapolis Star. “Fue una avalancha de emociones. No pensaba en la próxima temporada ni en lo que me había llevado hasta ahí. Solo quería estar en ese momento del Game 7. Que pasara eso… fue una mierda”.
La temporada 2025/26 para Haliburton
Haliburton ya se había sometido a una resonancia tras el quinto partido, en el que solo pudo anotar cuatro puntos y notó constantemente molestias en la pierna. Los médicos le dijeron que, de tratarse de un partido de temporada regular, habría estado fuera varias semanas. Pero tratándose de las Finales, decidió arriesgar y jugar. De hecho, logró superar una prueba de esfuerzo en el gemelo antes del sexto partido. “Después del Game 6 pensé: ‘Ya está, está curado. Con la adrenalina lo sacaré adelante, voy a estar bien’”, explicó. “Antes del Game 7 no sentía nada, estaba perfecto. Por eso creo que empecé el partido tan bien, me sentía genial físicamente… y entonces ocurrió”.
Ahora mismo, Haliburton está en la fase inicial de su rehabilitación. Usa un scooter para moverse, mantiene la pierna elevada la mayor parte del tiempo y está centrado en trabajo de tren superior y fortalecimiento general. Asume que la próxima temporada será una etapa de recuperación, pero no quiere desconectarse del equipo. “No he pensado aún qué implicará la temporada para mí”, admitió. “Seguramente no viaje mucho al principio, dependerá de la fase de la recuperación. Pero quiero estar con los chicos tanto como pueda. Quiero usar este tiempo para seguir creciendo mentalmente en el juego, estar cerca del entrenador Rick Carlisle, asistir a reuniones técnicas, hablar con Kevin Pritchard (presidente de operaciones)… creo que tengo una buena mente para el baloncesto. Quiero ayudar en lo que pueda. En cuanto pueda caminar, estaré en el banquillo”.