Las alamras en Phoenix Suns están encedidas. La franquicia de Arizona vio cómo Jalen Green regresó tras un mes de lesión, jugó dos partidos, y ha vuelto a recaer de lo mismo tras abandonar el último juego a los 7 minutos.
La mala fortuna vuelve a golpear a Jalen Green. El escolta de los Suns tuvo que abandonar el partido del sábado ante Los Angeles Clippers al final del primer cuarto tras resentirse nuevamente del tendón de la corva derecho, una lesión que ya lo había mantenido fuera de las canchas durante gran parte del inicio de temporada.
El equipo confirmó más tarde que Green no regresaría al encuentro y que será evaluado nuevamente en los próximos días para determinar la gravedad del problema. La escena generó preocupación inmediata tanto en el banquillo de Phoenix como entre los aficionados, ya que el jugador apenas había disputado su segundo partido desde su regreso.

Una recaída que complica los planes de Phoenix
Green había mostrado buenas sensaciones en su vuelta el jueves pasado, participando activamente en la ofensiva y aportando la explosividad que caracteriza su juego. Sin embargo, su reaparición fue efímera: jugó menos de siete minutos antes de retirarse rumbo al vestuario con visibles gestos de molestia.
El escolta ya se había perdido casi un mes de acción después de haber agravado la misma lesión durante la pretemporada, un problema que el cuerpo técnico venía manejando con cautela. Su reincidencia podría obligar a los Suns a replantear los tiempos de recuperación y, posiblemente, mantenerlo fuera por un periodo más prolongado.
El inicio de temporada 2025-26 ha sido un carrusel de emociones para Phoenix. Con un récord de 5-5 tras las dos recientes victorias, el conjunto dirigido por Jordan Ott intenta encontrar regularidad en medio de un Oeste cada vez más competitivo. Antes de esta pequeña racha positiva, los Suns habían ganado solo tres de sus primeros ocho compromisos, mostrando altibajos en ambos extremos de la cancha.