La posibilidad de que la NBA impulse una nueva competición en Europa ha generado ruido en el panorama del baloncesto internacional, pero no alarma en la cúpula de la Euroliga. Aunque la organización no oculta su escepticismo ante el proyecto, tampoco parece sentirse amenazada por él.
“Solo hemos oído el plan o los alardes de lo increíble que será y del gran potencial que tiene”, declaró Paulius Motiejunas, director ejecutivo de la Euroliga, al referirse a la liga europea que la NBA está explorando. “Pero tener una teoría es una cosa, y hacerla funcionar es otra”.
Motiejunas recalcó que la experiencia juega a favor de la Euroliga en un ecosistema complejo como el europeo. “Llevamos 26 años aquí. Sabemos cómo funciona Europa”, añadió, subrayando que el contexto cultural, económico y deportivo del continente no puede replicarse fácilmente desde fuera.
Una competición consolidada frente a un proyecto en construcción
Con clubes históricos como el Real Madrid y el Bayern de Múnich, la Euroliga se considera ampliamente la mejor competición profesional masculina fuera de la NBA. Actualmente cuenta con 20 equipos, de los cuales 13 son clubes accionistas con licencia permanente e inmunidad al descenso. El resto de las plazas se otorgan a través de clasificaciones en ligas nacionales o mediante invitaciones.
Frente a este modelo establecido, la NBA, en colaboración con la FIBA, estudia la creación de una liga europea de 16 equipos, con 12 miembros permanentes, cuyo inicio estaría previsto para octubre de 2027. Entre las posibles sedes se encuentran ciudades clave como Atenas, Estambul, París, Lyon, Múnich, Berlín, Roma, Milán, Madrid, Barcelona, Londres y Mánchester, lo que evidencia la ambición geográfica del proyecto.

Los clubes bajo la lupa
La atención se centra ahora en tres clubes accionistas de la Euroliga que aún no han renovado sus licencias a largo plazo: el Real Madrid, el Fenerbahçe de Estambul y el ASVEL de Lyon, propiedad de Tony Parker, quien ha expresado públicamente su apoyo a la iniciativa de la NBA.
En contraste, el Barcelona, que recientemente se negó a renovar su licencia, ha indicado que finalmente lo hará por otros 10 años más allá de esta temporada.
“Es un gran logro, por supuesto. Es una marca importante, y nos alegra que se hayan comprometido”, afirmó Motiejunas sobre el club azulgrana, que no ha realizado comentarios públicos al respecto.
En una entrevista con The Associated Press, Motiejunas se mostró confiado en la estabilidad del núcleo duro de la competición.
“La NBA lleva un año anunciando y anunciando cosas, pero aún no es algo que se pueda comprender”, explicó. “Como empresarios —estos son dueños de equipos—, también empiezan a ver que es un poco como un disco rayado de ‘lo anunciaremos más adelante’… El comienzo del 27 ya está a la vuelta de la esquina”.
Aspectos legales y posibles consecuencias
Según diversos informes, los clubes accionistas de la Euroliga están sujetos a una cláusula de rescisión de 10 millones de euros (unos 11,6 millones de dólares). Motiejunas evitó entrar en detalles concretos, limitándose a señalar que, mediante “consecuencias y equipos legales”, los contratos pueden romperse. Añadió que no existe ninguna cláusula de rescisión con la NBA.
Desde la Euroliga insisten en que permanecen abiertos a algún tipo de relación futura con la NBA. Sin embargo, la postura actual es defensiva. La organización envió recientemente una carta formal a la NBA, advirtiendo de acciones legales si continúan las conversaciones directas con clubes accionistas de la Euroliga.
El comisionado de la NBA, Adam Silver, restó importancia a esta amenaza el jueves en Berlín, antes de la victoria de los Orlando Magic por 118-111 ante los Memphis Grizzlies, en el primer partido de temporada regular de la NBA disputado en Alemania.
Silver también minimizó el peso de la Euroliga dentro del contexto global. “Si pensara que el techo de la competición era la Euroliga existente y el interés de sus aficionados”, afirmó Silver, “no estaríamos dedicando tanto tiempo y atención a este proyecto”.
El mercado europeo como objetivo a largo plazo
Según diversos informes, la NBA estaría buscando franquicias valoradas en al menos 500 millones de dólares. Silver reconoció que el camino será largo y que los inversores deberán tener paciencia.
“Creo que llevará tiempo antes de que se convierta en una empresa comercial viable”, explicó, añadiendo que el desarrollo completo podría tardar “varias décadas”.
Silver también advirtió que la “potencialidad” de crear una nueva liga europea es una “enorme tarea” y describió las conversaciones con el Real Madrid y otros clubes españoles como “más bien una mera investigación”.