El pívot estrella de Houston Rockets, Alperen Sengun, ofreció disculpas públicas tras protagonizar un incidente verbal con una árbitra de la NBA durante el partido del miércoles ante Boston Celtics, en el que fue expulsado por dirigirle un comentario sexista. El jugador reconoció que actuó de manera inapropiada y aseguró que se arrepintió inmediatamente de sus palabras.
El episodio se produjo en el último cuarto de la derrota por 114-93 frente a Boston, cuando Sengun protestó de forma airada una falta en una penetración a canasta. Durante la discusión, llamó repetidamente “p***” a la árbitra Jenna Reneau, una expresión que quedó registrada en audio y se viralizó posteriormente en redes sociales tras ser amplificada.
Sengun abordó el tema públicamente por primera vez después de la victoria de Houston por 112-106 como visitante ante el Oklahoma City Thunder el sábado por la noche, reconociendo que se dejó llevar por la frustración.
“Fue inmaduro de mi parte”, afirmó el pívot. “Fue solo en el momento, y dije algunas cosas que no debía decir, pero me sentí mal”.
El interior turco explicó que el contexto del partido influyó en su reacción, ya que los Rockets perdían por una amplia diferencia cuando ocurrió el incidente, aunque admitió que eso no justifica su comportamiento.

Disculpa directa tras el partido
Ahora se ha reveleado que Sengun se dirigió al vestuario de los árbitros para disculparse personalmente con Reneau, quien se encuentra en su primera temporada como colegiada en la NBA.
“A veces uno no puede controlarse, pero debería haberlo pensado mejor”, señaló. “Fui al vestuario, le estreché la mano y le dije que eso no volvería a suceder. Simplemente pasó en el calor del momento. Ella lo entendió, y fue bueno para ambos”.
Enfoque en el baloncesto
Más allá del incidente, Sengun tuvo una actuación destacada en su siguiente partido frente Oklahoma City Thunder, firmando su segundo triple-doble de la temporada con 17 puntos, 12 rebotes y 11 asistencias, liderando a Houston en una victoria importante como visitante.
Los Rockets esperan ahora dejar atrás la polémica y centrarse en la recta final de la temporada, mientras Sengun intenta demostrar con hechos que el episodio fue una excepción y no un reflejo de su carácter.