La NBA ha decidido enviar un mensaje contundente contra las prácticas de tanking y uno de los equipos señalados ha sido Utah Jazz. La liga sancionó a la franquicia con una multa de 500.000 dólares por “conducta perjudicial para la liga”, una penalización que ha generado una reacción inmediata por parte de su propietario, Ryan Smith.
La decisión llega en un contexto en el que cada vez más equipos parecen dispuestos a priorizar sus opciones de draft sobre los resultados inmediatos, especialmente de cara a una generación proyectada como muy fuerte para 2026. El comisionado Adam Silver ya había impuesto recientemente una multa menor a los Indiana Pacers, pero el castigo al Jazz fue mucho más severo.
Poco después de conocerse la sanción, Smith recurrió a las redes sociales para mostrar su desacuerdo con la medida. En tono irónico, cuestionó que el equipo fuera multado a pesar de haber ganado uno de los encuentros señalados por la liga, lo que, a su juicio, dejaba en entredicho la lógica de la penalización:
“De acuerdo en no estar de acuerdo… Además, ¿ganamos el partido en Miami y nos multaron? Tiene sentido…”, publicó Ryan Smith en X
Su mensaje fue interpretado por muchos como una defensa más emocional que estructural, ya que, aunque Utah consiguió una victoria, el manejo de la rotación durante varios partidos alimentó claramente la percepción de que la franquicia está priorizando el futuro sobre el presente.

Decisiones de rotación bajo la lupa
El entrenador Will Hardy utilizó con moderación a algunos de sus jugadores más importantes en encuentros recientes ante el Orlando Magic y el Miami Heat, lo que fue interpretado por la liga como una señal clara de intencionalidad.
En uno de esos partidos, los Jazz sentó durante todo el último cuarto a Lauri Markkanen y a Jaren Jackson Jr., una decisión difícil de justificar desde una óptica puramente competitiva, aunque los jugadores que permanecieron en cancha lograron cerrar el triunfo.
Un problema de coherencia para la liga
Más allá del caso específico de Utah, el debate gira en torno a la consistencia de la NBA. Equipos como Washington Wizards o Sacramento Kings también han sido señalados por estrategias similares sin recibir, hasta ahora, sanciones equivalentes.
Si la liga pretende erradicar o al menos desalentar el tanking, muchos consideran que debe aplicar el mismo criterio para todos. De lo contrario, el mensaje corre el riesgo de parecer selectivo.
Un futuro aún marcado por la reconstrucción
Con un récord de 18-37, los Jazz siguen inmersos en un proceso de reconstrucción que prioriza el desarrollo y la acumulación de activos. Además, Jackson Jr. será sometido a una cirugía que lo dejará fuera el resto de la temporada, lo que reduce aún más las expectativas competitivas inmediatas.
La multa no cambia el rumbo de la franquicia, pero sí coloca a Utah en el centro de un debate que promete intensificarse conforme avance la temporada: hasta dónde puede llegar un equipo en su búsqueda del futuro sin cruzar la línea que la NBA considera inaceptable.