Los San Antonio Spurs no permitieron que los Detroit Pistons impusieran su dureza. Respondieron al contacto con carácter y calidad para imponerse 114-103 en un duelo que muchos ven como posible anticipo de unas Finales NBA.
Victor Wembanyama firmó 21 puntos, 17 rebotes y seis tapones, mientras Devin Vassell lideró la anotación con 28 puntos. Fue una noche exigente para el francés, que terminó con un 6 de 16 en tiros, pero el colectivo texano dio un paso al frente. San Antonio convirtió 18 de 40 lanzamientos desde el triple, con siete aciertos de Vassell y otros tres jugadores en dobles dígitos.
“Fue una noche en la que confirmamos nuestra progresión y también nuestro potencial. Era una buena prueba”, señaló Wembanyama. Y los Spurs la superaron incluso con su estrella sin el acierto habitual.
Desde el banquillo rival, J.B. Bickerstaff reconoció la profundidad del equipo texano: no es un proyecto de un solo hombre, sino un grupo con talento exterior capaz de castigar desde el perímetro.
San Antonio suma nueve victorias consecutivas, su mejor racha de la temporada, y solo tiene por delante en el Oeste al vigente campeón, los Oklahoma City Thunder.
Detroit, líder del Este, vio frenada su racha de cinco triunfos seguidos. El equipo de Michigan recibirá precisamente a Oklahoma City en su próximo compromiso, otra oportunidad para medir su nivel ante uno de los referentes actuales.
Cunningham, bien contenido
Cade Cunningham terminó con 16 puntos y 10 asistencias, pero falló 21 de sus 26 lanzamientos. Gran parte del mérito fue de Stephon Castle, principal responsable de su defensa durante la noche.
Wembanyama, en su tercera temporada con una franquicia que no pisa los playoffs desde 2019, apuntó que encuentros así anticipan el tipo de baloncesto que se juega en primavera. Detroit, por su parte, busca avanzar en postemporada por primera vez desde 2008 tras haber roto el año pasado una racha de 15 derrotas consecutivas en playoffs antes de caer eliminado.
Tensión y dureza
El partido se calentó en la primera mitad. Cunningham fue sancionado con falta en ataque tras derribar a Castle al extender los brazos. Keldon Johnson respondió con un empujón y Jalen Duren le señaló con el dedo en el rostro. Tras la revisión, Johnson y Duren fueron castigados con falta técnica en el segundo cuarto.
Detroit ya había sido noticia este mes por sanciones disciplinarias. Isaiah Stewart fue suspendido siete partidos por abandonar el banquillo durante una pelea en un encuentro ante Charlotte, mientras que Duren cumplió dos partidos por iniciar aquel altercado.
Wembanyama definió el estilo de los Pistons como “bully ball”, un baloncesto físico llevado al límite. “Probablemente sean el equipo más capaz de jugar así”, afirmó, valorando la experiencia de medirse a un rival de ese perfil.
El técnico interino de los Spurs, Mitch Johnson, resumió la sensación del choque: Detroit pone a prueba tu dureza, juega al límite, pero sin sobrepasarlo. Y esta vez, San Antonio demostró que también sabe moverse en ese terreno.