Los Angeles Lakers sobrevivieron a una noche de máxima tensión ante Denver Nuggets, imponiéndose por 127-125 en la prórroga en un duelo lleno de momentos decisivos. Entre todos ellos, hubo dos acciones que marcaron el destino del partido: un tiro libre fallado intencionalmente por Austin Reaves y una canasta ganadora de Luka Doncic cuando el reloj estaba a punto de agotarse.
El encuentro estuvo plagado de jugadas determinantes por parte de varios jugadores angelinos, pero el desenlace terminó girando en torno a Austin Reaves y Luka Doncic, protagonistas de dos acciones que cambiaron por completo el rumbo del partido en los instantes finales.
Con los Lakers a punto de caer en el tiempo reglamentario, Austin Reaves ejecutó una jugada tan arriesgada como brillante.
A falta de 5,2 segundos para el final del cuarto periodo, el escolta decidió fallar deliberadamente su segundo tiro libre. Lanzó el balón contra el lado izquierdo del aro, recuperó su propio rebote ofensivo y anotó una bandeja de unos 2,7 metros con 1,9 segundos restantes, empatando el marcador a 118 y forzando la prórroga.
“Sabía que iba a fallar”, explicó Reaves después del partido. “No iba a darle al balón la oportunidad de entrar. Algunos tiran alto y terminan metiéndolo por accidente. Creo que mi balón nunca superó los tres metros”.
La acción también contó con el trabajo de Deandre Ayton, quien estaba colocado en el poste izquierdo y bloqueó bajo el aro a Nikola Jokić, tres veces MVP, permitiendo que Reaves llegara sin oposición al rebote.
“Fue muy difícil de hacer, y que él empatara el partido nos dio la victoria, básicamente”, señaló Doncic. “La ejecución fue perfecta”.

Doncic decide el partido
La prórroga reservó otro momento decisivo, esta vez protagonizado por Luka Dončić.
Con el marcador igualado, el base esloveno anotó un tiro en suspensión con paso atrás desde 5,5 metros cuando quedaban 0,5 segundos, adelantando a los Lakers por dos puntos. En la siguiente posesión, además, selló el triunfo al taponar el triple final de Tim Hardaway Jr. sobre la bocina.
“Fui hacia mi mano izquierda y a mi paso atrás izquierdo”, explicó Doncic. “Lo he hecho varias veces a lo largo de mi carrera, así que confío en ese tiro”.
El esloveno terminó el encuentro con 30 puntos, 13 asistencias y 11 rebotes, firmando su octavo triple-doble de la temporada.
El reconocimiento de LeBron
Tras el partido, LeBron James no escatimó elogios hacia su compañero.
“Un tiro espectacular de un jugador generacional”, afirmó. “Es un jugadorazo… Queríamos el último tiro. Queríamos que el balón estuviera en manos de nuestro jugador”.
El veterano también anticipó lo que cree que vendrá: “Este será solo el primero de muchos tiros ganadores como ese para él con la camiseta de los Lakers”.
El esfuerzo que mantuvo vivo el partido
Antes de la heroica de Reaves y del tiro decisivo de Doncic, hubo otra acción clave que mantuvo con vida a los Lakers.
Con 54,3 segundos por jugar y Los Ángeles perdiendo 112-111, James se lanzó al suelo para disputar un balón suelto e impedir que Christian Braun capturara un rebote ofensivo. En la lucha por la pelota, Jamal Murray lo sujetó en el suelo, lo que terminó provocando un salto entre dos en el centro de la pista.
El entrenador JJ Redick reconoció después lo extraordinario de la jugada.
“Le dije después del partido: ‘En 23 años viéndote jugar en la NBA y en los tres años que te vi en el instituto, nunca te había visto lanzarte así por un balón’”, relató. “Él me respondió: ‘Tienes razón. Nunca lo había hecho’”.
Redick explicó que antes del encuentro pidió a su plantilla que lo afrontara como si fuera un partido de playoffs, con el desempate de la serie de temporada ante Denver en juego y la clasificación para la postemporada en mente.
James, que terminó con 17 puntos, seis rebotes y cinco asistencias en 40 minutos, aseguró que el mensaje caló en el vestuario.
“Creo que todos hemos oído a nuestros entrenadores cuando éramos pequeños decir que el primero en llegar al suelo suele quedarse con el balón”, comentó. “En ese momento recordé eso, entendiendo lo importante que era la jugada”.