La NBA ha abierto una investigación sobre Milwaukee Bucks por el manejo del estado físico de Giannis Antetokounmpo y posibles contradicciones en la información proporcionada a la liga.
El caso gira en torno a las versiones opuestas entre el jugador y la franquicia: mientras Antetokounmpo insiste en que está listo para competir, el equipo sostiene que no cuenta con el alta médica ni con garantías suficientes para su regreso.
Según las informaciones trasladadas a la liga, el propio Antetokounmpo ha expresado tanto a Milwaukee como a la NBA su deseo de volver a jugar. Sin embargo, desde la organización aseguran que no consideran que esté preparado físicamente ni que su intención de reaparecer sea firme en este momento.
El griego, que no juega desde la lesión sufrida el 15 de marzo ante Indiana, fue claro antes de la derrota frente a Boston Celtics: afirmó públicamente que se encuentra disponible “ahora mismo” para disputar partidos.

Contexto: lesión, eliminación y sospechas
El ala-pívot se ha perdido ya diez encuentros consecutivos por una hiperextensión de rodilla izquierda y una contusión ósea. En los días posteriores a la lesión, ya se informó de que los Bucks preferían que no volviera a jugar esta temporada, algo a lo que el jugador se habría opuesto.
La situación se produce además en un contexto delicado: Milwaukee quedó fuera de los playoffs por primera vez desde 2016, lo que ha alimentado el debate sobre una posible gestión estratégica del final de temporada.
En ese sentido, la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto ya criticó recientemente a la franquicia, sugiriendo que su actuación podría afectar a la integridad competitiva de la liga.
La NBA entra en escena
Como parte del proceso, la liga ya ha entrevistado tanto al jugador como a miembros del equipo y a los servicios médicos. El objetivo es esclarecer si ha habido incumplimientos en la política de participación de jugadores.
Antetokounmpo, visiblemente molesto, dejó una reflexión contundente: aseguró que impedirle competir se siente “como una bofetada”.
Rivers evita posicionarse
El técnico Doc Rivers también fue cuestionado por la polémica, aunque optó por mantenerse al margen. Reconoció que existen “dos versiones” del caso, pero insistió en que los entrenadores no tienen poder de decisión en este tipo de situaciones.
A sus 31 años, Antetokounmpo ha disputado solo 36 partidos esta temporada, la cifra más baja de su carrera. A lo largo del curso ha sufrido múltiples problemas físicos, incluyendo lesiones en la pantorrilla, el aductor y la rodilla.
Mientras tanto, el jugador ha seguido con su rutina previa a los partidos en casa, aumentando progresivamente la intensidad de sus entrenamientos, en lo que desde dentro del equipo interpretan como un intento de demostrar que está listo para volver.
Con cinco encuentros aún por disputar en la fase regular, el caso sigue abierto y bajo la lupa de la NBA.