Shai Gilgeous-Alexander sigue haciendo historia en la NBA. La estrella de Oklahoma City Thunder ha conquistado el MVP de la temporada 2025/26, el segundo de su carrera y además de manera consecutiva, después de haber levantado también el galardón en 2025. El base canadiense se impuso en la votación final a Victor Wembanyama y Nikola Jokic, consolidándose como la gran referencia individual de la liga en los dos últimos cursos.
El premio culmina otra campaña extraordinaria de Gilgeous-Alexander, líder absoluto de unos Thunder que terminaron la temporada regular con el mejor balance de la Conferencia Oeste gracias a un espectacular 64-18. Oklahoma City confirmó así su crecimiento definitivo como aspirante al anillo y afrontará ahora las Finales de Conferencia de los Playoffs NBA 2026 frente a San Antonio Spurs.
A nivel individual, el canadiense volvió a firmar números de superestrella. En 68 partidos disputados, todos ellos como titular, promedió 31,1 puntos, 6,6 asistencias y 4,3 rebotes en 33,2 minutos por encuentro. Además, mantuvo unos porcentajes de enorme eficiencia: 55,3% en tiros de campo, 38,6% en triples y 87,9% desde la línea de tiros libres.
Su impacto fue mucho más allá de la anotación. Gilgeous-Alexander volvió a marcar diferencias en ambos lados de la pista, aportando también 1,4 robos y 0,8 tapones por partido. Su regularidad durante toda la temporada y su capacidad para liderar a Oklahoma City en los momentos clave terminaron inclinando definitivamente la balanza a su favor en la carrera por el MVP.

La estrella de una nueva dinastía
El base de los Thunder se ha convertido en la cara visible de uno de los proyectos más sólidos y jóvenes de toda la NBA. Bajo su liderazgo, Oklahoma City no solo dominó el Oeste durante la fase regular, sino que llega a las eliminatorias finales de conferencia como uno de los grandes candidatos al título, el que sería su segundo consecutivo.
La pelea por el MVP volvió a reunir a tres perfiles completamente distintos. Wembanyama confirmó su ascenso meteórico como una de las mayores estrellas del presente y del futuro de la liga, mientras que Jokic volvió a situarse entre los mejores jugadores del mundo tras otra temporada de altísimo nivel. Sin embargo, la combinación de rendimiento individual y éxito colectivo de Gilgeous-Alexander terminó siendo decisiva en la votación.
Con este segundo MVP consecutivo, Shai entra definitivamente en la élite histórica reciente de la NBA y refuerza todavía más el sueño de Oklahoma City de conquistar el campeonato esta misma temporada.